La normativa viene a apoyar una fuerte campaña de erradicación de la violencia de género en un país donde existe una mujer asesinada cada 30 horas.

El legislador y propulsor de la ley, Pablo Ferreyra, indicó que “todas las personas tienen derecho a transitar libremente y con la confianza de no ser violentados, independiente del contexto, la edad, la hora  del día o el vestuario que ocupa la persona agredida, los derechos humanos no  dependen ni se suspenden por detalles del entorno”.

Las multas a los acosadores podrían llegar hasta los 1.000 pesos argentinos (unos 40 mil pesos chilenos). La sanción, como indica La Tercera, se aplicará a quienes incurran en “comentarios sexuales directos o indirectos al cuerpo; fotografías y grabaciones no consentidas a partes íntimas; contacto físico indebido o no consentido; persecución y  arrinconamiento; y masturbación y exhibicionismo”.

Según sostuvo Ferreyra, el acoso sexual callejero “es profundamente violento porque es una práctica no deseada, que genera un impacto psicológico negativo en quien lo recibe”.