Esta mañana, Manuel Carevic Cubillos (73) no habló en el acto ecuménico de Punta Peuco. El encargado de hablar por su familia fue su hermano Alejandro. El empresario, acompañado del núcleo familiar, leyó una carta en que los Carevic Cubillos decretaban que no tenían ningún rencor hacia quien fuera que puso una bomba en las afueras del Cuartel Santa María de la CNI en abril de 1979.

Sin mención a la desaparición del conscripto de la Fuerza Aérea Rodolfo Valentín González Pérez, delito por el que actualmente está encarcelado su hermano Manuel, Alejandro Carevic señaló que “en nombre de nuestra familia queremos recordar al menor de nuestros hermanos, Luis Francisco Carevic Cubillos, oficial de ejército, muerto en abril de 1979”.

“Luchín, como lo llamábamos cariñosamente, sólo pudo escuchar a su hija desde el vientre materno”, empieza la carta, señalando a continuación que “el dolor de la pérdida de un ser querido aún perdura entre nosotros, como en muchas familias chilenas, pero nuestro deseo como familia es que la PAZ y la RECONCILIACIÓN entre los chilenos sea una luz de vida“.

El teniente Luis Carevic, al igual que su hermano Manuel, estaba destinado a la Central Nacional de Informaciones (CNI), órgano represivo que en ese momento estaba dirigido por Odlanier Mena. El 23 de abril llegó hasta uno de los cuarteles “cenetas” por un artefacto explosivo, el que se activó cuando intentó moverlo y arrojarlo al río. Ninguna organización o individuo se adjudicó el atentado. Luis Carevic es una de los pocos militares que figura en el Informe Rettig, cuya comisión señaló que “se ha formado convicción en orden a que el Teniente Carevic Cubillos murió víctima de un acto terrorista que violó sus derechos humanos, cometido por particulares bajo pretextos políticos”.

Al respecto, la carta de los Carevic Cubillos hoy señalaba que “ese probable joven que usaron para poner la bomba que mató a Luis, hasta el día de hoy debe estar con su conciencia afectada. Él supo cual fue la consecuencia de su acción, la muerte de un joven que estaba sirviendo a la comunidad y a la patria, sólo le decimos no tenemos ningún rencor contigo, estás PERDONADO, sigue tu vida en PAZ“.

Manuel Carevic, en tanto, no pidió perdón en forma personal. A nombre de la familia su hermano Alejandro señaló que “sobre los temas de derechos humanos se puede decir mucho. Hoy estamos cerca de una noche tan especial, sólo quiero pedir que acepten nuestros ofrecimientos de disculpas a quienes hemos ofendido por alguna acción, hecho o palabra que pudo afectar a cualquier persona. Quienes lo han hecho con nosotros, como el caso de quien ideó y/o puso la bomba que mató a nuestro hermano Luis, lo disculpamos, no tenemos palabras para condenarlo en tan polarizada etapa de la vida nacional“.

Manuel Andrés Carevic Cubillos tuvo una prolífica carrera en organismos de inteligencia. Formó parte de la DINA, luego pasó a la CNI y finalizó su carreta en democracia en la DINE (Dirección de Inteligencia del Ejército). Su pertenencia específica fue a la Brigada Purén, dedicada al exterminio del Partido Socialista.

En 1992 Carevic Cubillos fue llevado a la justicia por el caso de Rodolfo González. Además fue condenado a sólo 3 años de cárcel por el asesinato del militante del MIR Félix de la Jara, caso en el que se les otorgó el beneficio de la libertad bajo fianza, pagando $100 mil el 2005. Por su participación en la desaparición de Bernardo Castro, quien figuraba como muerto en la operación de inteligencia conocida como el caso 119, se lo involucró en la Operación Colombo, caso por el que se encuentra procesado y arriesga altas condenas.