2016: el año en que las colusiones siguieron destapándose, acarreando una indignación ciudadana que amenazaba con estallar. Comenzó en abril con el desborde del Río Mapocho, inundando parte de Providencia y Santiago, y los dedos apuntaron como responsable a Andrónico Luksic. Continuó con las protestas en Chiloé, durante abril y mayo. Siguió con las multitudinarias marchas contra las AFP y la violencia contra la mujer. Se destapó el horror del Sename y los cientos de niños y niñas muertos en sus recintos. La violencia contra los mapuche fue más álgida que nunca.

En todos estos sucesos, la televisión chilena no trepidó en enviar a sus periodistas a reportear en vivo los puntos de conflicto, como se suele hacer tradicionalmente. Pero en esta oportunidad, la población ya no se intimidó con los micrófonos y las cámaras. A diferencia de otros años, muchos chilenos/as vieron en ello la oportunidad de denunciar quién o quiénes estaban detrás de los desastres. Lo sorpresivo fue la descarada censura con la que algunos comunicadores -incluyendo conocidos rostros– actuaron ante esas situaciones.

En El Desconcierto recordamos tres momentos en vivo, en los algunos de los principales canales de televisión de nuestro país, censuraron de manera descarada y torpe a quienes se atrevieron a decir algo más que su testimonio.

Cobertura a desborde del Río Mapocho.
Abril, 2016. Canal 13.
Era un despacho más con los que los canales de televisión cubrían los efectos del desborde del Río Mapocho para los locatarios de pequeños comercios en Providencia. Uno de los afectados, propietario de dos tiendas y dos bodegas en el centro comercial Los Dos Caracoles de esa comuna, hablaba en vivo. “Tengo la cagá, no tengo minuto para pensar en la cagá que tengo acá” dice el hombre, desconcertado y, aprovechando la transmisión en vivo, agrega: “En el cajón del Maipo tengo el mismo problema, acá hay dos hueones que mandan: el señor Luksic y el señor de acá…”, siendo interrumpido luego de una risa del conductor del noticiario que decide tomar la palabra, cerrando la transmisión con un: “Ahí estábamos viendo entonces lo que sucede…”.

 

Cobertura a conflicto en Chiloé.
Mayo, 2016. TVN.
Desde Chiloé, la esposa del pre-candidato presidencial Marco Enríquez Ominami, se encontraba realizando un despacho en vivo mientras entrevistaba a la pobladora Sandra Llancán, pescadora de la localidad de Pargua. Después de contar el drama familiar que estaba viviendo producto de la contaminación de las costas, la mujer dijo que esperaba que su hijo fuera Presidente para que “saque a la Bachelet”. En ese momento Doggenweiler reacciona con un brusco gesto, levantando la voz e interrumpiendo a Llancán con un sorpresivo abrazo con el que, literalmente, le tapó la boca. “Creo que es gravísimo lo que pasó. Me parece que es un acto de censura claro porque la persona que estaba hablando menciona algo que podría interpretarse como contrario a la Presidenta Bachelet. Hay que recordar que este es un canal estatal. Cuando está hablando un entrevistado, uno no tiene derecho a censurarlo” dijo días después el periodista Polo Ramírez, de Canal 13, refiriéndose a los hechos. Luego de este despacho, la animadora de TVN fue blanco de críticas durante varios días. Hoy, ya no está en pantalla.

 

Cobertura a sismo en Chiloé.
Diciembre, 2016. Canal 13.
Ramón Ulloa parece haber olvidado que se enfrentaba a una localidad que en mayo de este año demostró que no se dejaba pisotear. Durante un contacto en vivo en el que daba cuenta de los estragos causados por el sismo 7.6 que estremeció la navidad de los chilotes, el periodista se vio envuelto en una protesta que intentaba aprovechar las pantallas para denunciar las arbitrariedades del juicio contra la machi Francisca Linconao. “Vamos a tener que cerrar este despacho porque lamentablemente los manifestantes que han llegado aquí relacionados con la causa mapuche no nos dejan seguir trabajando. (…) un grupo reducido que no son más de veinte personas, que incluso se tapan la cara, no quieren dejar que nosotros sigamos trabajando”, aseguró Ulloa en medio de consignas que pedían liberar a los presos políticos mapuche y dándole fin anticipadamente a su trabajo desde el archipiélago.