Por más que parezca que no, es una casualidad el hecho de que justo ahora se lance el libro de Mauricio Hernández Norambuena “Un paso al Frente: Habla el Comandante Ramiro del FPMR” (Editorial Ceibo). Justo ahora que el ministro en visita extraordinaria de la Corte de Apelaciones de Santiago, Mario Carroza, aceptara la solicitud de familiares de rebajar las dos penas del ex guerrillero en Chile -una cadena perpetua por el asesinato de Jaime Guzmán y otra por el secuestro de Cristián Edwards- a 15 años cada una.

Como han explicado los familiares de Hernández Norambuena y sus abogados, esta medida abre la puerta a la extradición de Ramiro a Chile desde su presidio en la cárcel de Porto Velho en Brasil, donde está recluido desde hace ya casi 15 años por el secuestro del publicista Washington Olivetto. La pena del combatiente es de 30 años en ese país y uno de los requisitos de la extradición es que su pena en el país de origen no podía ser mayor, algo que se cumpliría si se ratifica la decisión del ministro Carroza.

Es en este contexto que se produce el lanzamiento de las memorias del ex guerrillero. Pero es una casualidad, ya que los editores del libro -el doctor en Sociología, Jorge Pavez, y el doctor en Literatura, Lawrence Maxwell- venían trabajando en él hace más de un año. Desde su presidio, Ramiro habla de episodios como el atentado a Pinochet, el cómo vio su posterior muerte, el atentado a Jaime Guzmán, el secuestro de Cristián Edwards o la fuga de la Cárcel de Alta Seguridad, además de hacer reflexiones más profundas sobre qué significa ser un rodriguista.

El Desconcierto habló con los dos editores de “Un paso al Frente”, quienes aseguran que ven a Ramiro como uno de los héroes de la historia de Chile.

-¿Cómo nació la iniciativa de hacer estas memorias?

JP: “Tiene que ver con intereses políticos personales de ambos. Hay un vacío importante a la hora de visibilizar los relatos, experiencias y las perspectivas de quienes lucharon contra la dictadura. Un primer intento de esto fue la serie ‘Guerrilleros’ (de Chilevisión), que tuvo muchos testimonios para mostrar esta realidad. Ahí vimos que uno de los sujetos más censurados por la prensa era Mauricio Hernández, por lo que de inmediato nos pusimos a trabajar en las primeras conversaciones con su familia”.

LM: “Se le ha bajado el perfil a lo que fue la lucha armada y organizada, y de referentes tan grandes como el Frente Patriótico, es bueno que esa otra historia empiece a ser contada. Ahora, la idea primera de Ramiro era escribir la historia del Frente, con múltiples voces. Él no quería aparecer como solo él hablando, pero esa es la capacidad que teníamos. Han aparecido poco esas voces, salvo por ejemplo en los libros del Negro Palma (Ricardo Palma Salamanca). Por eso este libro se llama ‘Un paso al Frente’, porque es un primer acercamiento a esa historia”.

-Uno de los episodios que llama la atención es el del atentado fallido a Augusto Pinochet en la Operación Siglo XX, pero Ramiro reflexiona en el capítulo sobre el día en que efectivamente murió que a veces es peor que alguien muera repudiado por un país que instantáneamente por una acción violenta. ¿Cómo ven ustedes esta reflexión?

 JP: “Ramiro analiza escenarios de ficción. En ese sentido, más allá de la discusión de si Pinochet debiese o no haber pagado más caro por lo que hizo, la gracia de la muerte de Pinochet es que hubiese habido un escenario diferente. Obviamente ante un Pinochet vivo era bueno verlo en el escarnio público y en infamia. Pero el atentado se justificaba y se sigue justificando en el sentido de abrir otra salida política, que abría escenarios como para una insurrección, o también estaba la opción de que otro jerarca militar lo reemplazara, pero igual hubiese tenido que negociar, etc. El piso se le iba a mover a la dictadura”.

LM: “Respecto del atentado, Ramiro relata todo el proceso que tuvo que vivir antes para asumir que iba a participar de una acción tan importante, que estimaban con un riesgo de muerte del 95%. Ahora, si bien valora haber sido parte de eso, en una parte dice: ‘Bueno yo participé de eso, pero me hubiese gustado más, dentro de mis fantasías, estar al lado del Chicho Allende defendiendo La Moneda en el ’73’. Eso te habla mucho del personaje”.

-¿Cuáles son las principales autocríticas que realiza Hernández Norambuena en el libro?

LM: “Para Ramiro, el hecho de que se haya convertido el Frente en un referente armado sin bases sociales es un error. Él dice que a lo mejor hubiese sido más productivo convertirse en una especie de partido con arraigo con los sectores populares que todavía siguen pensando en una democracia radical y profunda. Este punto está más o menos esbozado en un documento que adjuntamos en el libro ‘El Manhattan’, elaborado por el Frente el año ’92”.

JP: “Una de las principales autocríticas es respecto a la muerte de Guzmán. O sea, no hay cuestionamiento a la justicia de la acción: Guzmán es un cómplice activo de la violación a los derechos humanos en Chile, es un responsable ideológico del Golpe. En los juicios de Núremberg se habla de responsabilidad ideológica de los criminales de guerra nazi. El punto es el error político, porque la muerte de Guzmán permitió que se endureciera la persecución a los guerrilleros y se fortaleciera La Oficina. También tuvo un impacto en lo económico y obligó posteriormente al secuestro de Cristián Edwards. Además plantea el tema del apoyo popular que tendrían los ajusticiamientos post dictadura”.

-Hablando de lo de Guzmán, en el libro Ramiro precisamente reitera que el asesinato fue un “ajusticiamiento” -“hacer justicia con las propias manos”- y lo contrapone a la justicia que se le habría aplicado a él con un juicio corto en el que se determinó su culpabilidad. ¿Cómo ven esta dicotomía que él plantea?

JP: O sea yo encuentro alucinante lo que está pasando hoy día. Los criminales de lesa humanidad, que usaron todo el poder del aparato del Estado para masacrar impunemente durante años, están discutiendo beneficios carcelarios por razones humanitarias. Y este personaje que luchó contra la dictadura no ha tenido ningún beneficio.

LM: “Ha habido un doble castigo a la consecuencia política. En el libro se ve una línea continua de consecuencia en la historia de Ramiro. Él también plantea en el libro que aquí hubo una guerra sucia no reconocida durante el gobierno de Aylwin, que se encargó de perseguir, desarticular, incluso a coste de muerte, a los grupos armados que habían operado para liberar a Chile durante la dictadura. Persiguieron al MIR, al Lautaro, al Frente y no escatimaron en ocupar recursos incluso propios de la dictadura”.

-Una de las revelaciones nuevas importantes del libro es la de la participación de Hernández Norambuena en la guerrilla colombiana junto al Ejército de Liberación Nacional (ELN) luego de la fuga. ¿Cómo ven este episodio?

JP: “Ese dato es muy importante para entender el último evento que se le acusa a Ramiro, que es el secuestro de Washington Olivetto. A diferencia de muchas cosas que se han hablado, ese fue un secuestro con motivación política. Así fue reconocido en primera instancia por un tribunal de Sao Paulo, pero después se desconoció, aumentando la pena de Ramiro. Pero en el libro él explica en detalle que ese secuestro lo hizo para conseguir recursos para apoyar la guerrilla del ELN en Colombia”.

-¿Qué otras revelaciones nuevas creen que son las que más llaman la atención del libro?

JP: “Un elemento interesante son los detalles de la fuga, a propósito de los 20 años que se cumplen. Se habló siempre de apoyo de fuerzas terroristas internacionales, pero Ramiro explica que fue mucho más local la preparación, con un frentista que tomó un curso de pilotaje de helicóptero y sin ninguna práctica, apenas terminó el curso, sobrevoló la cárcel. No tenía ninguna gran preparación, lo que habla de la temeridad con que actuaron también, porque un piloto con más preparación podría haber puesto complicaciones”.

LM: “Otro asunto importante es la valoración de la figura de Raúl Pellegrin. Para Ramiro, el Frente gira un poco en torno a la mística y ética que Pellegrin logró impregnarle a la organización. Cuando es asesinado, el Frente cambia de carácter, y entra en esa militarización que hablábamos antes. Bueno, y otro elemento notable es que Ramiro se mantenga tan lúcido después de todo este tiempo en la cárcel de Brasil”.

-¿Cuál creen que puede ser el impacto dado el momento en el que se lanza este libro?

JP: “Es complicado el momento, porque en términos judiciales están pasando cosas. La decisión del juez Carroza abre la puerta a la extradición. Ahora, aquí va a haber mucha presión para que cumpla en totalidad los quince años, va a estar puesta la balanza con los torturadores. El texto va a aportar a mostrar que aquí no hay una balanza, no hay dos demonios”.

LM: “Ahora, él dice que en ningún momento quiere ser moneda de cambio. El problema es que puede que lo hagan sin consultárselo”.

Portada libro "Un paso al Frente", de Mauricio Hernández Norambuena

Portada libro “Un paso al Frente”, de Mauricio Hernández Norambuena

Mauricio Hernández Norambuena
Un paso al Frente: Habla el Comandante Ramiro del FPMR
Editores: Jorge Pavez y Lawrence Maxwell
252 páginas
Ceibo ediciones
Lanzamiento: Jueves 29 de diciembre, 19:00 horas, Sala América de la Biblioteca Nacional