En conversación con radio Cooperativa, el hijo de las víctimas de incendio intencional del 2013, Werne Luchsinger y Vivian Mackay confesó su hastío con el proceso judicial en el que está involucrado como querellante. “Estos procesos son súper largos, son súper tediosos… las sesiones son súper largas, ha sido muy difícil empezar la audiencia de preparación de juicio”, señaló, agregando que “vemos con mucha preocupación que esto, sumado a las presiones que hemos visto últimamente, alarguen mucho más el juicio, por lo tanto, uno inevitablemente se siente un poco desalentado”

En el ojo de la polémica luego de 14 días de huelga de hambre de la machi Francisca Linconao, quien logró el cambio de sus medidas cautelares a un arresto domiciliario en su comunidad de Padre Las Casas, Jorge Luchsinger Mackay señaló que “lo que ya colmó nuestra paciencia fue que, además de estos hechos, en los últimos días hubo muchas presiones del Partido Comunista, de parlamentarios que visitaron a la imputada, que fueron a La Moneda, hasta el alcalde de Valparaíso entiendo que hizo un sesión en favor de una imputada, así que sí hubo mucha presión”

Así, Luchsinger insistió en pedir que “si el Gobierno se siente más cómodo junto a la defensa, nosotros pedimos que no siga alegando en el juicio y que se desista de la querella”.

Además, el hijo mayor del matrimonio de agricultores señaló que ellos no tenían problema con cambiar la medida cautelar de la machi, pero que buscaban acreditar formalmente su condición médica. “Los únicos exámenes médicos que escuché es que tenía una gastritis crónica y que había bajado de peso. Hasta este momento nosotros no hemos visto nada más respecto a su estado de salud”