“Reconocimiento de los pueblos originarios”. Ese fue el título de la canción que escuchamos el sábado 7 de enero en la cúpula del Parque O’Higgins. Pero no se nos dijo nada de la letra, del ritmo, de la música.

¿Basta con esto para volver a confiar en la política, en los políticos, en el Estado? La verdad es que NO. Fue interesante escuchar a un político hablar de este tema, más aún de un político que puede ser el nuevo presidente de la República. Pero insuficiente si no se clarifica de qué tipo de reconocimiento está hablando el senador Alejandro Guillier. Más si se toma en cuenta que estamos terminando un año que, a lo menos para el pueblo mapuche, ha sido de hostigamiento constante, de represión, de muerte, de acusaciones injustificadas, de encarcelamientos y torturas para varios de los nuestros y nuestras.

Si está hablando de reconocimiento “cultural”, claramente NO NOS INTERESA. Eso no pasa de un saludo a la bandera, de una formalidad, pero que en nada cambia la actual realidad de ocupación de nuestros territorios, de militarización de las comunidades, de atropellos constantes a nuestros derechos, de querer eliminarnos como pueblo. Además, ¿es posible hablar de reconocimiento a los pueblos originarios, sin cambiar la actual Constitución? La verdad es que no. Toda iniciativa que ilusamente se intente hacer en el marco de la actual Constitución, aun cuando en el Congreso sea aprobada, el Tribunal Constitucional la bloqueará en forma inmediata. Entonces a esta propuesta, siendo interesante, le faltan contenidos fundamentales para ser creíble, escuchada y atendida por el pueblo mapuche.

¿Qué nos interesa en estos temas?

  • Nos interesa tener reconocimiento Constitucional de Nación Mapuche, existente desde el Bío Bío al sur, antes del Estado chileno.
  • Nos interesa saber si se está dispuesto a avanzar a la construcción de un Estado Plurinacional e Intercultural, con todos los pueblos originarios de este territorio llamado Chile.
  • Nos interesa saber si el Estado está dispuesto a respetar los Convenios internacionales que ha firmado, en particular el Convenio 169 de la OIT, en su versión original y no en las interpretaciones que se le hacen, solo para restringir sus alcances y derechos que este Convenio nos entrega como pueblos originarios.
  • Nos importa saber si la nueva Constitución incorporará la necesaria protección a la Madre Tierra, de todos aquellos proyectos que atentan contra la sustentabilidad de la vida en todas sus expresiones.
  • Nos importa saber si en el cambio de la actual Constitución se considerara la Asamblea Constituyente como forma de participación o se restringirá a un mero acuerdo de bancada partidarias, o acuerdos de poder de grupos económicos.

Claro que, previo a todo esto, es bueno saber: ¿Qué hará para restituir las confianzas, rotas, desprestigiadas del Estado chileno con el pueblo mapuche?

Como usted puede apreciar, es muy importante saber la letra y música de la canción que usted ha anunciado.


Ingeniero Ambiental, Dirigente político Mapuche