La Corte de Roma dará a conocer su sentencia en el juicio por los asesinatos de una veintena de italianos entre 1970 y 1980, en el marco de la represión del Plan Cóndor en diversos países latinoamericanos. Así lo confirmó la presidenta de la III Corte Penal del Tribunal de Roma, Evelina Canale, quien anunció que la audiencia será pronunciada durante esta tarde.

El juicio se inició el 12 de febrero de 2015 y contempló 34 imputados, entre los que se encuentran antiguos jefes de Estado, oficiales, policías y miembros de los servicios secretos de los regímenes militares de los países de la región entre las décadas de 1970 y 1980. Uno de los principales obstáculos del caso se vincula a la muerte de varios acusados y la avanzada edad de otros, lo que provocó una reducción del número imputados a veintisiete, entre los que se encuentran dos bolivianos, siete chilenos, catorce uruguayos y cuatro peruanos.

El pasado 28 de diciembre falleció el ex presidente y dictador uruguayo, Gregorio Álvarez, quien cumplía condena por crímenes de lesa humanidad. Sin embargo, la atención está puesta sobre el ex militar Jorge Néstor Troccoli, el único de los imputados que se ha personado en el proceso, ya que reside en libertad en Italia desde 2007, cuando escapó de la justicia uruguaya. Para él y otros veintiséis imputados, la fiscal Tiziana Cugini exigió en octubre la cadena perpetua.

En diciembre pasado, los abogados defensores tuvieron la oportunidad de exponer sus alegatos. Hoy, son 7 los militares chilenos que podrían recibir sentencia: Pedro Octavio Espinoza Bravo, Daniel Aguirre Mora, Carlos Luco Astroza, Orlando Moreno Vásquez, Hernán Jerónimo Ramírez, Rafael Ahumada Valderrama y Manuel Abraham Vásquez Chauan.

La Operación Cóndor fue ideada por el dictador Augusto Pinochet y contempló la coordinación de la represión política en toda la región, principalmente en Argentina, Chile, Brasil, Uruguay y Bolivia. Según un informe de la CIA estadounidense que fue utilizado por el fiscal italiano Giancarlo Capaldo para su acusación, Perú y Ecuador se unieron a dicho plan a finales de los 80.