El pasado lunes fue aprobada en la comisión de Constitución del Senado la idea de legislar acerca del proyecto de despenalización del aborto en tres causales, con voto decisivo de la Democracia Cristiana. Por ello, parlamentarios de Renovación Nacional y la UDI reaccionaron diseñando un proyecto de ley que buscaría dar protección integral a la maternidad. 

La iniciativa, según publicó El Mercurio, parte de la base de que “el aborto es un enorme fracaso, tanto para la mujer que ve en el aborto su solución ante la situación de vulnerabilidad en que se encuentra, como para la sociedad en general”.

Durante más de cinco meses, un equipo de expertos en áreas de Derecho Constitucional, Penal y Civil trabajaron en el proyecto, como el abogado Raúl Bertelsen, ex presidente del Tribunal Constitucional, el coordinador legislativo de la ONG Comunidad y Justicia, Pablo Urquízar y la abogada Cristina Errázuriz, entre otros. La iniciativa estuvo liderada por los senadores Jacqueline van Rysselberghe (UDI) y Francisco Chahuán (RN), miembros de la comisión de Salud.

El proyecto también es firmado por los senadores Alberto Espina y Hernán Larraín y busca proteger a la mujer embarazada y al hijo que nacerá a través de un “sistema integral de protección y acompañamiento”.

Además, la iniciativa hace hincapié en que “toda mujer embarazada y todo niño que está por nacer tienen derecho a protección especial de parte del Estado, en especial aquellos casos de embarazo de alto riesgo obstétrico con potencial riesgo vital; niño por nacer con malformaciones congénitas, o embarazo como consecuencia de violación”.

Según sus creadores, la experiencia internacional en “acompañamiento preventivo” de las mujeres en estos casos, ha logrado excelentes resultados. Según el documento, el proyecto tiene un costo total de $12.000.314.120 por año a valor a Fonasa Nivel 3. Por su parte, Chahuán recalcó que es necesario que el “Estado dé alternativas de vida y no de muerte a mujeres embarazadas y a sus hijos por nacer”.