“El conocimiento es poder y
que por ser de orden masculino es sesgado,
es poder masculino… (sin embargo),
es posible construir un contra-conocimiento feminista
que disuelva los privilegios sexistas”.

Julieta Kirkwood, 1987

En algún lugar he leído que “la vida de los libros es curiosa”. Mientras algunos se elevan a las cumbres del éxito sobre una ola de aclamación pública, independientemente de su calidad y contenido, que mejor ejemplo son los libros de Historia de Chile de Jorge Baradit; otros rápidamente se sumergen en la oscuridad, a pesar de sus acertadas contribuciones, digamos, al conocimiento, a la historia, a la política, etcétera. También están aquellos que desarrollan una larga existencia subterránea, sobreviviendo gracias a los esfuerzos de pequeños grupos de devotos seguidores que divulgan sus contenidos, sus palabras desafiando el muro del silencio.

Tengo la impresión que el libro que voy a presentar en este artículo será uno de esos libros. Un libro que nació en las o a las sombras de la academia hegemónica. Aunque, no es un texto marginal, será un libro subterráneo, pues, no nació para existir en el mercado. Carece o no quiere tener valor comercial, solo valor de uso. No es un libro-mercancía, es un libro subversivo. De pensamiento político-académico subversivo. Pues, su existencia es una provocación y desafío al poder y al saber existente.

Las diversas escrituras reunidas son actos de insubordinación que cuestionan los poderes y los saberes dominantes. En efecto, los artículos que se compilan en el libro de Jorge Pavez Ojeda (editor): (Des) Orden de Género: Políticas y mercados del cuerpo en Chile. Crann editores-TIAS/G, Santiago de Chile, 2017, tienen esa cualidad de poner -como decía e insistía la maestra del feminismo político chileno, Julieta Kirkwood-, en discusión todo. Tanto el libro como el programa de investigación liderado por Jorge Pavez es la manifestación del “contra-conocimiento” feminista que procuraba fortalecer e impulsar Julieta Kirkwood en los años ochenta.  

Sin lugar a dudas es muy conveniente para el desenvolvimiento de la sociedad que cada generación, o sea, las y los jóvenes, pongan en discusión todo. Así lo hizo la generación de los años ochenta. Anteriormente, lo había hecho la generación de los años sesenta. En Chile, tal vez, la única generación que no pudo hacerlo fue la de los años setenta, aquella conocida como la generación del “toque de queda”. Se lo impidió la dictadura militar. Tampoco lo hizo, por decisión propia, fue la generación de los noventa, que no estaba “ni ahí” con todo. Sin embargo, la generación que emerge en los primeros años del siglo XXI, especialmente, en el 2006, quiere discutirlo todo.

La mayoría de los 15 textos reunidos en el libro (DES) Orden de género, fueron elaborados y redactados por una decena de jóvenes de la actual generación, todos ellos formados, y constituidos en profesionales de las ciencias sociales luego de la revolución pingüina del año 2006, algunos de ellos protagonistas de la misma cuando cursaban su enseñanza media. Estudiantes de la Universidad Alberto Hurtado y de la Universidad de Chile que se desempeñaron como tesistas en el proyecto FONDECYT Regular 1131144 “Imaginarios del género, representaciones del cuerpo y mercados del sexo, Chile, siglo XX” bajo la coordinación y dirección del investigador Jorge Pavez Ojeda. Otros textos fueron elaborados por académicos participantes en el Taller de Investigación en Archivos de Sexo/Género.

En 391 páginas este grupo de cientistas jóvenes dirigidos por un investigador formado en los primeros años de la década de los años noventa y, por cierto, genuino representante de la generación de los años ochenta, reflexionan en torno a “los problemas del cuerpo, el género y la sexualidad en la sociedad chilena en diferentes momentos de su historia”.

Al recorrer los diversos artículos la percepción que se tiene es, que el cuarto de siglo recorrido desde el fin de la dictadura militar hasta la actualidad, poco o muy poco ha cambiado en las relaciones de poder y de saber en la sociedad chilena. El texto deja en evidencia que las pesadas estructuras del poder (orden) patriarcal de la república masculina chilena se resiste a cambiar y “sigue normando el (des)equilibrio de todos los espacios de la vida pública y privada” del país. De allí la actualidad y la importancia para el pensamiento crítico del libro que presentamos.

Quienes busquen profundizar en problemáticas y debates políticos recientes en torno a: la segregación de liceos y la división sexual del trabajo, la (des)penalización del aborto, el asesinato de mujeres y niñas, la participación de la mujeres en la políticas representativa, la racialización  de la migración femenina y del trabajo de cuidado, los discursos reproductivos de la familia y la nación, la reproducción institucional de la violencia masculina (en las Fuerzas Armadas, en el poder legislativo, en el aparato médico-jurídico, en el régimen carcelario), la captura de la infancia en instituciones, mercados y medios de comunicación, etcétera; deben obligadamente visitar y leer este libro.

Ahora bien, encontrar el libro para las y los interesados será un problema, como decíamos más arriba, este libro no va a circular en los espacios propios del mercado, pues no es libro-mercancía. Posee valor uso; pero, no de cambio. Lo cual, por cierto, celebramos y aplaudimos. Está destinado a las bibliotecas públicas del país, ojalá de la escuelas y liceos del país, de las universidades públicas y privadas, ideal que llegaran a las bibliotecas de las instituciones armadas, de las instituciones religiosas, y otras instituciones que son reproductoras de las formas de dominación patriarcales de la república masculina como también de las organizaciones de la sociedad civil interesadas en las problemáticas antes señaladas.

Para llegar a todos esos espacios se requiere una edición que supere largamente los 100 escasos libros producidos por CRANN Editores para dar a conocer la forma como un fragmento de la generación de cientistas sociales aborda, discute, cuestiona y desafía el poder y el saber.

Es sabido y archiconocido que el Concurso Regular de FONDECYT que financia anualmente proyectos de investigación científica en el Chile neoliberal, no entrega ni proporciona fondos ni recursos para la edición de libros. Lo que incentiva y promueve es la producción de artículos en revistas científicas y académicas debidamente en indexadas. La ausencia de una política pública de producción, promoción y circulación del libro académico y científico es uno de los tantos déficits y problemas que posee la institucionalidad científica nacional.

Por eso es acertada la decisión de Jorge Pavez Ojeda., editor y mentor del libro de marras, de reunir este conjunto de trabajos que probablemente estarían dispersos en distintas revistas indexadas nacionales o internacionales. Ilustres desconocidas para el público interesado en las problemáticas antes dichas. Pero, también para numerosos cientistas sociales. Publicar en revistas indexadas proporciona puntos en el ranking académico tanto personal como institucional pero un muy bajo impacto o incidencia en los debates tanto intelectuales como políticos.  Alguien, podrá argumentar que también los libros académicos tienen igual suerte. Es cierto, pero, hay algunos libros que tienen la virtud de reunir -como es el caso del que presentamos- un conjunto de textos asertivos, sugerentes, provocadores que ayudan a comprender adecuadamente el comportamiento no solo de hombres, mujeres, niños y niñas, sino, también, de instituciones que son parte constitutiva de la dominación patriarcal de la republica masculina neoliberal. Por ejemplo, la escuela y el liceo, la familia, la Teletón, las Fuerzas Armadas, a los médicos, etcétera.

Sería largo enumerar todos los aciertos que poseen los distintos trabajos aquí compilados. Injusto también sería destacar algunos artículos sobre otros. Todos, curiosamente, entregan y ofrecen miradas y análisis relevantes que no agotan las problemáticas estudiadas. Todo lo contrario, dejan abiertos distintos surcos por los cuales sus autores podrán, en el futuro cercano, seguir cultivándolos. Y, con esa praxis cognitiva ir abriendo y generando, cada vez más grietas tanto al saber como al poder hegemónico.

Para ello, quizás ya no baste la “guerra de posiciones” feminista a la que llamaba Julieta Kirkwood. Se precisa también -sostiene Jorge Pavez- activar otras formas de lucha contra grandes y pequeños fascismos/sexismos, en la “guerra subterránea” de la des/subjetivación del orden y de sus fantasías identitarias, o en la “guerra de movimiento” de las acciones de toma activa de todos los espacios de reproducción de la desigualdad de los géneros como sexo/género, incluyendo el activismo legal por la democratización de todos los espacios estatales e institucionales”. Esto permitiría no solo discutirlo todo, sino por, sobre todo, construir todo de nuevo.

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Postdoctorado en Estudios Latinoamericanos,UNAM Ph.D. en Ciencia Política FLACSO-México. Investigador asociado FLACSO