Dos días después de que Donald Trump fuera nombrado como nuevo presidente de Estados Unidos, Israel decidió desoír a la comunidad internacional y anunciar la construcción de más de 500 viviendas en la Cisjordania ocupada.

El plan había sido frenado a finales del año pasado, en parte, por la posición contraria al levantamiento de nuevos asentamientos del ex presidente de EE.UU. Barack Obama. Sin embargo, el cambio de administración provocó que desde Tel Aviv activaran nuevamente el proyecto que prevé edificar un total de 566 casas.

“Los últimos ocho años fueron difíciles con la presión del gobierno de (Barack) Obama para congelar la construcción” de asentamientos, dijo el alcalde de la ciudad, Nir Barkat. “Debido a esa presión, se congeló con frecuencia la autorización de construcciones a nivel nacional o se retrasó la presentación de nuevos planes”, señaló.

También el vicealcalde de Jerusalén, Meir Turgeman, expresó en su cuenta de Facebook que tener un mandatario pro Israel en la Casa Blanca modifica todo el panorama: “Ahora finalmente podremos construir“, dijo. “Las reglas del juego han cambiado, ya no tenemos las manos atadas como en la época de Obama“, agregó.

Por otra parte, el portavoz del presidente palestino Mahmoud Abbas, Nabil Abu Rudeineh, consideró que ese paso es un “desafío abierto” a la ONU. “Exigimos al Consejo de Seguridad una rápida reacción en base a la resolución 2334 para poner fin a la política extremista del gobierno israelí, que destruye la solución de dos Estados.”

Rudeineh se refería a la resolución aprobada el pasado 23 de diciembre por el Consejo de Seguridad que exige a Israel el cese de la construcción de asentamientos en territorios palestinos ocupados, incluyendo la parte oriental de Jerusalén. Precisamente el texto fue aprobado gracias a la abstención de EEUU, un hecho que provocó el enojo de Tel Aviv.

El escenario dio un giro de 180 grados ahora y ya se ha concretado una visita del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Washington para el próximo mes de febrero.

Un plan más ambicioso

La construcción de los centenares de viviendas forma parte de un plan mucho más ambicioso diseñado por parte del gobierno israelí. Días antes, el alcalde Turgeman afirmó a los medios locales que esta es apenas una primera etapa porque se planea autorizar la construcción de 5.600 viviendas en total.

“Espero que el gobierno de Israel y el nuevo gobierno de Estados Unidos nos apoyen y podamos revertir la falta de construcción durante los ocho años de la administración Obama”, señaló el vicealcalde.