Una de las razones que ha impulsado el voluntariado de profesionales y estudiantes en las zonas afectadas por los incendios forestales es la situación que viven los animales. Como víctimas de la catástrofe, las fotografías y testimonios recopilados dan cuenta del profundo dolor que también experimentan por estos días.

Loreto Ramírez (40) es una de las veterinarias que decidió partir a ayudar a Constitución. La dueña de AnimalDoc, un furgón que atiende mascotas a domicilio, está a cargo del albergue más grande que hay en el país, instalado en el Estado Municipal de Constitución. Allí se alojan y atienden más de cien animales, entre los que se distinguen caballos, chanchos, gatos, conejos y perros afectados por el fuego en la Región del Maule. En el espacio, más de 60 perros son atendidos y 30 de ellos se encuentran en estado de mediana y alta gravedad.

Los voluntarios llegan hasta el lugar para pasear, cuidar y acariciar a los animales. En entrevista con La Tercera, la especialista señala que una de las cosas que más le ha conmovido es “cuando veo a personas que se reencuentran con sus mascotas. He visto hombres llenos de tatuajes llorando sacándose las presiones sociales y emocionándose por ver a sus perros”.

Ramírez llegó a la zona motivada por el dolor de los animales, reflejado en fotos que afortunadamente no están muy difundidas donde aparecen cuerpos de cabras, caballos muertos o algunos moribundos. “Eso me dio mucha rabia, pena y al final fue lo que gatilló mis ganas de estar acá. Había animalitos en posiciones fetales o de arrancar. De verdad son imágenes que uno las ve en las películas, no se imagina que la realidad puede ser tan cruda. Por lo mismo, el 28 decidí agarrar mis cosas y partir no más”, cuenta.

La profesional aseguró que, por estos días, el llamado es abierto: “Si son veterinarios, si tienen insumos, vengan porque en Constitución faltan manos para seguir ayudando a los animales“. Además, agregó que “acá los animales están en buenas manos. El problema es que este albergue no puede durar para siempre”.

/AgenciaUno

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Del mismo modo, enfatiza que es necesario que la gente siga enviando insumos para ayudar y atender a los animales. “Acá estamos haciendo un seguimiento de lo que necesita cada paciente. Hay que tener insumos para el manejo de infecciones y manejo del dolor, eso es primordial, pero todos tienen necesidades distintas”, recuerda.

Hasta el albergue llegan pacientes nuevos todos los días, especialmente cuando se hace tarde, y los miembros de la PDI, Bomberos y particulares llegan con nuevas mascotas heridas que han encontrado. En terreno también se despliegan equipos de veterinarios y voluntarios para ayudar.

“El hospital va a estar abierto por lo menos dos meses. Hay que ver cómo va también la reconstrucción de las casas de la gente que está albergada, porque acá aparte del hospital está el albergue de perritos que los dueños están en colegios alojando o en otros lados y acá están sus mascotas, y mientras los dueños no reconstruyan sus casas o no tenga algún lugar donde vivir, estas mascotas tienen que estar en alguna parte y ese lugar es acá. Lo mismo con los perritos heridos”, comenta.

La especialista llamó a difundir las imágenes de los perritos que se encuentran en el hospital, para ver si existe la posibilidad de que puedan reconocerlos e ir por ellos. Posteriormente, los que no fueron reconocidos serán dados en adopción.

La veterinaria también recordó uno de los momentos emotivos que ha enfrentado tras la tragedia: “Hoy un perrito que no se movía, no comía y solo dormía se reencontró con su dueño. Posteriormente, el perro comió, tomó agua y le cambió completamente su estado anímico. Esas cosas emocionan: los reencuentros y cómo los perros reconocen a sus dueños, cambian de actitud y les vuelven las ganas de pararse”, cerró.