La Asociación de Gendarmes de Chile (AGECh) depuso el paro que habían iniciado este lunes, en rechazo a las medidas tomadas por los altos mandos en cuanto a la seguridad del penal. La movilización ocurrió tras los motines registrados durante la semana pasada en el penal, donde resultaron 10 funcionarios heridos. 

A través de un comunicado, los manifestantes aseguraron haber recibido amenazas de muerte y exigieron “respuestas satisfactorias de la autoridad sobre la seguridad de las y los trabajadores”, según consignó Cooperativa.

El dirigente recalcó que las condiciones no están dadas “para tener el control del recinto penal”, asegurando que faltan recursos humanos y que hoy el recinto penitenciario “es la cárcel más peligrosa del país, se hace necesario que la autoridad intervenga”.

Luego de una cita con el presidente de Gendarmería, el presidente de la asociación, Pablo Jaque, señaló que la institución se comprometió a aumentar la dotación del personal y a entregar mejores condiciones de seguridad para los funcionarios.

“Comprometieron inyectar una cantidad importante de funcionarios para mejorar las pautas de servicio y mejorar el control interno de la unidad. Con esta medida, y otras, que tienen de carácter de proveer de mayor elementos de seguridad a los funcionarios, chalecos antipuñales y otros elementos necesarios para el actuar diario, nosotros nos sentimos más que conformes”, contó el dirigente a BioBioChile.

Además, anunció que se levanta la movilización esperando que los compromisos se cumplan y llamó al Estado a reconocer una deuda histórica con los recintos penales y los internos y funcionarios que conviven en dichos espacios.

Sobre las denuncias de maltratos de los internos, Jaque recalcó que “si se aplica la fuerza bajo el razonamiento, o lo que da el momento que se vive al interior de la unidad penal, posteriormente se tendrán que aplicar los sumarios respectivos y arrojará las responsabilidades, pero el personal ha actuado conforme a la normativa”.