Luego de la campaña originada por la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres, en la que a través de redes sociales llamaban a denunciar al matinal Bienvenidos de Canal 13 por dar a conocer al aire detalles del informe ginecológico de Nabila Rifo, logrando que el CNTV recibiera más de mil denuncias, las repercusiones sacudieron al espacio televisivo.

La estación, no conforme con las disculpas públicas que protagonizaron ambos animadores del programa, Tonka Tomicic y Martín Cárcamo, y que fueron no sólo dirigidas a la audiencia sino sobre todo a Nabila Rifo, según reiteran los conductores, informó a través de un comunicado dado a conocer la tarde de este jueves 13 de abril que se “ha solicitado la renuncia del director televisivo del programa “Bienvenidos”, Pablo Manríquez. Canal 13 reitera su compromiso por resguardar la calidad de su programación”,

Manríquez estaba a la cabeza del equipo desde el comienzo del matinal, en 2011 y su salida se provoca en medio de fuerte opiniones en rechazo de la decisión editorial, que incluyó la de conocidos comunicadores sociales como Soledad Onetto o Pamela Jiles y la del propio dueño del 67% del canal, Andrónico Luksic, quien -como suele hacerlo últimamente, a través de su cuenta de Twitter– escribió: “definitivamente no todo puede ser por el rating. En esto, mal el canal”.

Es primera vez que una campaña emanada desde la ciudadanía, y usando plataformas como las redes sociales, logra repercutir de tal forma en la decisión editorial de un espacio televisivo, generando la salida de quien lo dirige. La democratización de la opinión que facilita Internet, el propio sentido ético del televidente y la organización colectiva, demostraron que exigir calidad televisiva puede llevarse del tweet a la acción.