La crisis política e institucional en Brasil escaló este jueves un nuevo peldaño, luego que el Tribunal Supremo de ese país confirmara la apertura de una investigación contra el presidente Michel Temer por obstrucción a la Justicia, horas después de que se revelaran sus supuestas maniobras para comprar el silencio de un diputado aliado encarcelado por corrupción.

La revelación de los audios, realizada por el periódico O Globo, derrumbó esta jornada los mercados, en especial la Bolsa de Sao Paulo que cayó sobre diez por ciento en su apertura y debió suspender sus operaciones por veinte minutos, lo que no sucedía desde desde el hundimiento de Lehman Brothers en 2008.

La decisión del Tribunal Supremo amenaza con desencadenar la remoción de Temer a un año que él promoviera la destitución de su antecesora, Dilma Rousseff, operación política en que tuvo un papel preponderante el diputado Eduardo Cunha, ahora supuestamente sobornado.

La situación de Temer es tan crítica que incluso un grupo de diputados de segundo nivel de uno de los principales sostenes del Gobierno, el Partido Social Demócrata Brasileño (PSDB), ha anunciado que se sumarán a las solicitudes de impeachment en su contra

Según la versión de O Globo —desmentida por el presidente en una nota publicada en la noche del miércoles— en la grabación, el propietario del imperio cárnico JBS, Joesley Batista, comentó a Temer que está pagando todos los meses a Cunha para comprar su silencio. “Eso tienes que mantenerlo, ¿vale?”, respondió Temer, según O Globo.