El pasado 20 de mayo Orlando Figuera fue quemado por grupos violentos vinculados a la oposición venezolana, en los alrededores de la plaza Altamira, en el estado Mirando. Figuera en un confuso incidente fue atacado por una turba enardecida de unas 40 personas, la mayoría con el rostro cubierto, quienes golpearon y lo quemaron salvajemente mientras le gritaban que era un “Chavista” y “ladrón”.

La imagen del joven de 21 años huyendo en llamas se ha convertido en el emblema de la violencia política que se vive en el país. Figuera fue trasladado a un hospital por presentar un 70 por ciento de quemaduras en el cuerpo y heridas con arma blanca falleciendo este sábado en la madrugada a causa de un paro cardiopulmonar tras una larga agonía.

El defensor venezolano  Tarek William Saab, apuntó que si el sistema judicial del país no condena con pena máxima a los responsables de “crímenes de odio”, estos aumentarán y dejarán una mala imagen internacional”.

En total las muertes por violencia política en Venezuela sumada a la de Orlando Figuera ascienden a 65 personas.