El análisis que todos hacen tras la jornada electoral de ayer en el Reino Unida es que la jugada le salió pésimo a Theresa May.

La primera ministra convocó a elecciones anticipadas para obtener más apoyo para el partido conservador y aplicar con mayor libertad sus políticas. Sin embargo, tras la serie de atentados terroristas que aquejaron al país, las encuestas mostraban que caía el apoyo a la ‘Premier’.

Ayer, May y los conservadores obtuvieron 318 escaños en la Cámara de los Comunes, ocho menos que los necesarios para obtener la mayoría absoluta. Los grandes beneficiados fueron los laboristas liderados por Jeremy Corbyn, quienes obtuvieron 261 escaños, 32 puestos más de los que tenían en los pasados comicios.

Es decir, de tener la mayoría absoluta, los conservadores pasaron a ganar por un escaso margen de dos puntos a los laboristas (42% a 40%).

Pese a la perder la mayoría, May ya anunció que intentará formar gobierno de todas maneras, con el apoyo del Partido Democrático Unionista (DUP), que obtuvo 10 de los 18 escaños de Irlanda del Norte.

En un encuentro de apenas 15 minutos, la ‘Premier’ llegó hasta el Palacio de Buckingham y le comunicó a la Reina su intención de formar gobierno, con el fin de concretar el esperado ‘Brexit’.

“Lo que más necesita ahora el país es certidumbre y solo los conservadores y los unionistas seremos capaces de garantizarla“, dijo May, en respuesta a las peticiones de renuncia que realizó su opositor Jeremy Corbyn tras conocerse los resultados de ayer.

“Theresa May convocó estas elecciones por su decisión propia, y dijo que lo había hecho para garantizar un Gobierno fuerte y estable”, dijo Corbyn. “Lo que vemos esta mañana no parece un Gobierno fuerte ni estable. No parece siquiera que este Gobierno tenga un programa“, agregó.

Corbyn, además, se declaró el ganador de la noche y manifestó sus intenciones de formar gobierno en minoría. Pese a las intenciones, los números no calzan, pues la suma de los Partidos Liberal, Nacionalista Escocés, Verde y de Gales no da para garantizar la alianza.

Uno de los más derrotados de los comicios fue el ultraderechista Partido de la Independencia del Reino Unido (Ukip), que casi desaparece del mapa político con apenas un 2%.