Un acto ilegal y arbitrario. Con esas palabras, la Tercera Sala de la Corte Suprema falló hoy a favor de la ex rectora de la Universidad de Aysén, Roxana Pey, y en contra del gobierno, que decidió destituirla el año pasado.

Por cuatro votos contra uno, el tribunal sentenció que la resolución del Ejecutivo no logra probar la existencia de “razones fundadas” para destituir a Pey.

La salida de Roxana Pey fue controvertida. Duró 10 meses en su cargo como rectora de la Universidad de Aysén –que entonces no estaba inaugurada– y en julio pasado, la ministra de Educación Adriana Delpiano le solicitó su renuncia.

Hay molestia porque estoy desalineada con el gobierno. Desconozco la trama previa, porque evidentemente es una decisión que no tomó ella. No sé quiénes están involucrados”, señaló entonces en una entrevista a La Tercera.

Ante su negativa, el Ejecutivo cursó un decreto –con la firma del ministro del Interior Mario Fernández en su condición de vicepresidente de la República– que destitutó a Pey de su cargo.

Sin embargo, al mismo tiempo, la Corte Suprema indicó que sería improcedente restituirla en el cargo debido a que la universidad logró su autonomía administrativa en febrero de este año, por lo que el puesto ya no depende de la presidencia de la República, como era en un inicio.

De este modo, la sala ordenó que se pagaran seis meses de remuneraciones a Pey como forma de indemnización.