En la localidad de Mississauga, en Canadá, la mitad de los residentes pertenecen a minorías étnicas. Sin embargo, eso no impide que el racismo se siga haciendo sentir, tal como ocurrió en un episodio insólito de discriminación por parte de una paciente, en la clínica Rapid Acces to Medical Specialists, ubicada al sur de Ontario, cerca de Toronto.

“¿Me están diciendo que no hay ningún médico blanco en todo el edificio?”, gritó la mujer cuando el personal le pidió que se calmara. “¿Puedo ver a un doctor que sea blanco y no tenga los dientes marrones?”, agregó, exigiendo un especialista blanco para su hijo.

Una de las personas de la sala decidió interpelar a la mujer: “Tu hijo tiene claramente más problemas contigo que con su salud. Es usted una maleducada y una racista”. Sin embargo, ella no se inmutó: “Debería pegarme un tiro por ser blanca en este país”, ironizó.

El hecho generó el rechazo unánime de la comunidad médica y autoridades públicas en Canadá.