Este lunes la Fiscalía General de Brasil denunció al presidente de facto de dicho país, Michel Temer, por corrupción pasiva.

Nuevamente, el mandatario queda en entredicho, pues la denuncia será analizada por el Supremo Tribunal Federal, para después remitirla a la Cámara Baja. En caso de que los diputados avalen con dos tercios de los votos, Temer sería suspendido de sus funciones por 180 días.

El informe de la Fiscalía acusa a Temer -quien llegó al poder el año pasado tras el polémico golpe parlamentario a Dilma Rousseff- de “obstaculizar investigaciones” y “dejar de comunicar a las autoridades” de operaciones de corrupción. Esto, después de que la Policía Federal de Brasil presentara las pruebas a la Corte Suprema.

Esto se suma a otro informe emanado por el máximo tribunal del país, que acusó a Temer de actuar “con vigor” en maniobras corruptas para obtener “ventajas indebidas”.

Todo esto vino después de que conocieran los audios donde Temer habría sobornado a los ejecutivos de la empresa JBS. Por esto, es investigado por corrupción pasiva, obstrucción a la justicia y asociación ilícita.