Los debates políticos de las primarias han resultado ser un deleite para los telespectadores, por un lado Chile Vamos ha demostrado la poca cohesión que tiene al interior de su coalición y ha salido más que trasquilado su candidato estrella Sebastián Piñera, la frase: “no lo declararon reo por lindo” se transformó en trending topic en redes sociales y estableció en la memoria de las audiencias una suerte de pelea emblemática como la que alguna vez protagonizaron personajes faranduleros de esos que tanto placer culpable han dejado a más de alguno. Sin embargo, no fue todo pérdida para el bloque de derecha ya que poco a poco se ha posicionado fuertemente, de manera más calma y con propuestas Felipe Kast de EVOPOLI.

Lo bonito de éste verdadero show televisivo es que estamos siendo testigos de un cambio en la forma de establecer ciertos discursos y van quedando a la luz los reales sentires de algunos líderes. La NUEVA MAYORIA también ha hecho lo suyo, quienes por ausencia y torpeza han tenido que desarrollar de manera anexa formas de llamar la atención de un pueblo donde sólo lo farandulero despierta sus ímpetus, aunque muchas veces reniegue de esta característica y rasgue vestiduras hablando contra el espectáculo farandulero, los dimes y diretes entre Guillier y Goic también son sabrosos. Por otro lado el debate del FRENTE AMPLIO, televisado y armado sólo en un canal privado: MEGA, mostró una discusión política con varias ideas y diferencias en propuestas que establecen posturas ideológicas interesantes para las audiencias, sólo a las que les interesa estos temas, no nos olvidemos que Chile es un país fuertemente despolitizado , y desde ahí se establecieron discursos si bien carentes de sangre, interesantes ya que van pavimentando una mirada real respecto a cómo se está conformando la izquierda en nuestro país, además de poner en el tapete ideológico los conceptos propios de la social democracia más cercanos a economías mixtas que ha pensamientos extremos que tanto asusta a un sector del pueblo chileno, sobre todo si estos son del ala izquierda de la política.

Tomando todo esto en consideración podemos observar como los medios van sesgando las miradas y ponen el foco en la idea de que los votantes nos inclinemos más por las sonrisas amplias, las caras amables, los besos a las guaguas, las cuñas golpeadoras que por ideologías y propuestas desarrolladas. Las exigencias a desplegar un juicio crítico no es parte del sistema de medios imperante y sólo parece importar el encuadre simplista para que la ciudadanía ojala no piense mucho.

Otra de las muestras del sentir farandulero de los medios es que las primarias coinciden con la final de la copa confederaciones, lo que deja de plano la idea de que la forma es más importante que el contenido. Pensemos finalmente que lo desarrollado en las primarias no es ni más ni menos que  la posibilidad de elegir a los candidatos a la presidencia, nada menor si pensamos todo lo que esto conlleva, políticas públicas, visiones de estado, educación, salud, políticas internacionales, pensiones, políticas de medios (que alta falta hacen), etcétera, sin embargo la idea de que la marraqueta este más sabrosa y el té/café más dulce siempre importa más que lo otro. Total, como piensan algunos, igual debo presentarme a trabajar el lunes…raro, por decir lo menos, sobre todo si pensamos que esa visión aparte de ser muy individualista es completamente miope por las razones ya antes esgrimidas.

A pesar de todo esto, algunos medios han hecho esfuerzos y es así como resulta interesante ver el cambio en el formato de los debates, ya que éste ha establecido la posibilidad, aunque algunos candidatos no lo ocupen para estos fines, de mostrar ideas, propuestas y establecer diferencias con sus contrincantes. El punto es que igual no puedo dejar de ponerme escéptico ya que creo  que esta es la típica instancia en que se establecen discursos rupturistas y de alto impacto estético por parte de los medios, que en muchos aspectos confunden y hacen creer que avanzamos en la libertad editorial, cuando en realidad seguimos profundizando discursos despolitizadores y poco profundos, donde lo que importa es sólo la cuña, la imagen y la posibilidad de hacer un relato que conmocione porque ya hemos naturalizado que de ciertas cosas no se habla y que además los contenidos son una lata.

La política se ha farandulizado a tal nivel que los medios por un lado cumplen con la lógica de mostrar contenidos aparentemente ideológicos, pero por otro desarrollan éstos en horarios poco masivos y se solazan esperando cosas como las que ocurrieron en el debate de CHILE VAMOS.