Un error le costó la Copa Confederaciones a la selección chilena en San Petersburgo ante Alemania, flamante campeona del certamen.

¿El protagonista? El motor del mediocampo nacional, Marcelo Díaz, quien oficiaba de líbero cuando fue sorprendido ante el asedio de Lars Stindl y Timo Werner, quienes le arrebataron el balón y anotaron el único tanto de la final.

El jugador no pudo volver a enfocarse en el partido y fue reemplazado por Juan Antonio Pizzi en el complemento. Sin embargo, el volante recibió todo el respaldo de la hinchada chilena, que le perdonó el error.