La integrante del dúo chileno Dënver, Mariana Montenegro, se refirió a la denuncia por agresión realizada por la joven Valentina Henríquez en contra del músico Camilo Castaldi -Tea Time, vocalista de Los Tetas- y cuestionó a quienes ponen en duda su testimonio.

En entrevista con The Clinic, Montenegro señaló que alguien le envió el link de la denuncia y se conmovió con la experiencia de Henríquez: “Me puse a llorar mientras leía. Después, arriba del metro me sentía tiritona. Era un sentimiento extraño, me sentía violada como mujer y como músico. Cuando llegué a la casa, al hotel, seguí llorando. Me impactó de verdad”, contó la artista.

Además, la vocalista recalcó el machismo trasciende el oficio, la clase social o la opinión política. “El machismo, que es violencia, está presente por defecto en nuestra sociedad heteronormada. Lo leo en el lenguaje, en los chistes, en el actuar cotidiano. Conozco muchísimas mujeres que han sido violentadas, en todo ámbito. Pienso que más de la mitad de las chilenas han sido torturadas y manipuladas por sus parejas en algún momento”, agregó.

“Si bien lo que le pasó a Valentina es horrible, algo bueno es que muchas mujeres se deben sentir inspiradas y con la fuerza de liberarse de la manipulación y violencia de una relación tortuosa y machista. Espero que esto sea un nuevo hito que desencadene reflexión y cambios reales”, reflexionó Mariana.

La integrante de Dënver manifestó que “no puedo comprender que alguien sea capaz de cuestionar su relato” y recalcó que las fotos mostradas por Valentina son una evidencia importante. “Me he decepcionado de demasiadas personas cercanas que han cuestionado su relato o que han hecho bromas con el tema. Además, el agresor es conocido por el jale, el alcohol, pasar de largo, todo me hace demasiado sentido. Claramente Camilo es una persona corrupta, manipuladora y mentirosa”.

Mariana Montenegro señaló que siempre supo que Castaldi “era bueno para el carrete y el jale”, aunque personalmente no lo conoce mucho: “Una vez me fui de gira con él, había buena onda, pero no compartimos tanto. Pienso que el alcohol y las drogas generan un ambiente más propicio para la violencia, pero no la justifica: en ningún caso”, cerró.