Los funcionarios del Casino Food Solution de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile (Campus Norte) han paralizado sus labores después de una improductiva negociación con el director comercial, Rodrigo Álvarez, quien se niega a aceptar el petitorio levantado por el sindicato, el que contempla aspectos elementales en derechos laborales.

El 22 de mayo empezó la negociación colectiva con un petitorio que contenía 28 puntos. De estos fueron aceptados sólo tres que no eran de carácter económico. Estos contemplaban aceptar la reunión sindical -que es una obligación- un día de cumpleaños y el pago de dos horas sindicales a la semana.

Los dirigentes argumentan que el director “se ha dado vuelta con las cifras, no aumenta más de 10 ó 15 mil pesos. Dentro de esta cifra están los 6 mil pesos que corresponden al reajuste del IPC que es su obligación otorgar, él sugirió ese monto estratégicamente días antes. Fuimos a mediación, le dimos una contraoferta la cual no aceptó, tampoco entregó respuesta. Hemos llegado hasta esta instancia sin quererlo, porque no hemos llegado a ningún acuerdo de nada”.

El empleador argumentó, según la dirigencia, que la empresa está pasando por una crisis de deudas. No obstante, los trabajadores señalan que han investigado estas deudas a través del portal Mercado Público y son deudas contraídas con las otras empresas que el mismo tiene. Además, advierten que tiene ventas de 20 mil acciones sólo con los contratos que tiene con el Gobierno.

La presidenta del sindicato, Elena Pérez, comenta que “cuando llega con una propuesta nueva siempre es jugando con las cifras. En la primera negociación que entregamos, su respuesta fue otorgar beneficios sólo para el sindicato, asunto que nos parece ofensivo. Nosotros estamos trabajando para todos nuestros compañeros. Álvarez empezó a mandar informativo a los otros casinos con los puntos que él ofrecía, argumentando que éramos nosotros los que no queríamos aceptar. Hicimos reunión y les explicamos a todos con un folleto lo que estábamos pidiendo y lo que él estaba dando. Nosotros no queremos hacer algo que nos beneficie sólo al sindicato. Con esto ya hemos perdido el sueldo de casi dos meses, sólo nosotros los dirigentes”.

No sólo la negociación ha sido improductiva, el casino además posee varias irregularidades en el tratamiento de la huelga. Por ejemplo, la presidenta del sindicato no ha recibido el pago de sus imposiciones del mes pasado y su liquidación de sueldo está en cero pesos. Tampoco ha cedido ante la propuesta de un bono de término de conflicto para recuperar parte del sueldo perdido.

Uno de los mayores problemas, según los dirigentes, que buscan solucionar a través de la propuesta inicial, es el apoyo que necesitan las madres trabajadoras que no cuentan con el apoyo del padre en la crianza de sus hijos. Helena Pérez aclara “ellas deben pagar para que les cuiden sus niños, es lógico, es cierto que el casino cuenta con una Sala Cuna, pero queda demasiado lejos del lugar de trabajo de la gente. Hay mujeres que no quieren cruzar todo Santiago por ubicar a sus hijos en esa Sala Cuna puesto que implica muchos riesgos de enfermedades respiratorias, además del desgaste físico”. El sindicato solicita que el empleador reciba los presupuestos que las mismas trabajadoras llevan para optar por un lugar de cuidado más accesible y conveniente para ellas y para sus hijos. Él se niega objetando que el cumple con la ley, lo que no es precisamente así puesto que debiese ajustar el sueldo al presupuesto que las trabajadoras le lleven.

Ricardo Reyes, tesorero del sindicato, comenta que “está cometiendo faltas graves en numerosos aspectos, entre estas, tiene personal trabajando acá en el casino pese a que nosotros estamos en huelga, él dice que está capacitando personal para un nuevo casino que se va a abrir, los tiene bajo la figura de inducción hace dos meses. Sin embargo, nosotros creemos que eé hace tiempo se estaba preparando para la huelga”.

El sindicato asegura que los otros casinos que sí tienen socios también están en huelga. Esta semana están a la espera que llegue el inspector de la Inspección del Trabajo para que vea in situ que hay reemplazos.

Dentro de otras faltas, en el contrato que tiene con la facultad se solicita un numero establecido de personal que debe contrastar con el que actualmente no cuenta, de no cumplir con este se arriesga a una multa de varios millones de pesos. En este aspecto, la Asociación de Funcionarios de Medicina Norte (Afuch) ha manifestado apoyo y se comprometieron a la revisión del contrato y de los aspectos normativos en nutrición y personal capacitado para la manipulación de alimentos.

Reyes argumenta: “una empresa con esta cantidad de irregularidades no debería por ética prestar servicios al gobierno y mucho menos si está teniendo tantos problemas con sus mismos trabajadores”.