Le costó a Colo Colo, sobre todo en el primer tiempo. Su galáctico (y millonario) tridente en ataque entró frío a la cancha del Estadio Nacional, perdiendo balones ante el asedio de Luciando Aued, quien se devoró la mitad del campo, neutralizó la asociación entre Jorge Valdivia y Jaime Valdés, y obligó a los albos a moverse por las bandas.

El partido comenzó con vértigo en ambos arcos, pero entre ellos emergió un protagonista: Santiago Silva, quien se lucía ganando prácticamente todos los balones aéreos, pero al mismo tiempo daba rienda suelta a un verdadero despilfarro de oportunidades frente a un atento Agustín Orión, que suplió su falta de talento con formidables atajadas que frustraron al Tanque.

A pesar de las zozobras del artillero uruguayo y mientras Colo Colo comenzaba a armarse en ataque, apareció en el área otro que también anda bien por arriba: Benjamín Kuscevic, quien se elevó sobre todos y anotó el primero de cabeza. Pero la fiesta no duró mucho para la UC, porque Esteban Paredes aprovechó un balón perdido en el área para conectar una chilena que descolocó a Cristopher Toselli y decretó el empate.

En el complemento, fueron tres los jugadores que sacaron del estancamiento el planteamiento de Pablo Guede: Un permanentemente inquieto Esteban Paredes, que comenzó a encontrarse con Jaime Valdés, que asumió la distribución del balón y se empoderó de la mitad de la cancha, y Jorge Valdivia, que se acomodó en un papel más libre y orbitó para incomodar a los rivales. Este nuevo orden significó el desarme cruzado.

Primero fue Andrés Vilches que se encontró sin marca y remató cruzado abajo para marcar el 2-1. Luego, una mano de Luciano Aued terminó en gol de Pajarito Valdés vía lanzamiento penal. Mario Salas comenzó a mover sus piezas y metió a Jeisson Vargas y Carlos Espinosa a la cancha, pero cuando aún no se asentaban en el engramado de Ñuñoa, Paredes decretaba el 4-1 definitivo.

Tras los cuestionamientos, el trío dorado de Colo Colo (Paredes, Valdés y Valdivia) le lanzaron un salvavidas a Pablo Guede, resistido por los hinchas tras la derrota ante La Serena por Copa Chile, pero ahora dándole un segundo título en su era al mando de los albos.