A partir de las elecciones presidenciales y municipales más recientes, uno de los aspectos que ha sido tema de discusión durante los últimos años es la capacidad predictiva de las encuestas, que han sido puestas en cuestión.

Un caso que refleja lo anterior es lo que sucedió en las elecciones presidenciales de 2013, donde la encuesta que realiza el Centro de Estudios Públicos (CEP) –la más prestigiosa en el país– pronosticó que Michelle Bachelet ganaría en primera vuelta con el 58% de los votos. Sin embargo, el resultado fue ampliamente menor, con un 46,7% para la actual mandataria y un 25,3% para la candidata Evelyn Matthei.

Ante estas disimilitudes, y previo a las próximas elecciones presidenciales de noviembre, los investigadores de la Universidad de Talca, Mario Herrera y Mauricio Morales, realizaron el estudio “Cobertura territorial de las encuestas en Chile, ¿existe algún tipo de sesgo? Los casos de Cadem, Adimark y CEP”.

A partir de las diferencias entre los pronósticos de las encuestas de CEP e Ipsos a Bachelet –la segunda le otorgaba entre un 35% y 37% de los votos–, los investigadores sostienen que “seguramente” esto se produce porque Bachelet logró un mejor desempeño en las zonas rurales y en comunas urbanas pequeñas que no fueron cubiertas por las encuestadoras.

Sesgo territorial

De este modo, el estudio propone que existe un posible sesgo territorial en los estudios que tienen fines electorales, y que ello sucedería porque las principales encuestas nacionales varían en su cobertura: la encuesta Cadem abarca 73 comunas que representan el 70,9% de la población nacional, mientras que la encuesta Adimark contempla 95, es decir, un 78% del total. La encuesta CEP, por su parte, es la que tiene mayor alcance con 137 comunas, que aspiran a representar al 100% de la población.

Así, el estudio muestra los contrastes entre las mediciones y los resultados de las elecciones de 2013: en la encuesta CEP el promedio de votación para Bachelet en las comunas que abarca es de 44,7%, mientras que en las comunas que no incluyó la cifra se elevó a 53,5%. Algo similar sucedió en la encuesta Adimark, ya que Bachelet obtuvo un 43,8% en las localidades que incluye la medición, pero la cifra aumentó a 56,5% de las comunas excluidas.

Sin embargo, para Matthei la diferencia entre las predicciones y los resultados fue mínima, con una variación de 23,6% y 25%, respectivamente. “Se advierte que en las tres encuestas la cobertura territorial no está relacionada con el porcentaje de votos que obtuvo Matthei. Dicho en otras palabras, las comunas incluidas y excluidas de los muestreos no tienen un sesgo que esté determinado por la fuerza de la candidatura de centroderecha. En cambio, en el caso de Bachelet, hay diferencias muy relevantes”, consigna El Mostrador.

Nueva Mayoría subrepresentada

Con respecto a las elecciones municipales de 2016, los resultados siguieron la misma tendencia: la Nueva Mayoría sistemáticamente logra mejores resultados en las comunas excluidas del muestreo, en comparación con las comunas incluidas. Y en contraste, la coalición Chile Vamos obtiene resultados muy similares entre ambas.

Un caso particular es el del Frente Amplio, que obtiene mejores resultados en las comunas que abarcan las mediciones que en aquellas excluidas. “Dado que es en la encuesta CEP donde la brecha se acorta más en comparación con Adimark y Cadem, entonces eso podría explicar por qué Beatriz Sánchez aparece con una adhesión inferior en comparación con las mediciones de Adimark y Cadem”, consigna la investigación.

En realidad la medición es correcta. Pero, en el análisis comparativo, claro que indirectamente Chile Vamos se ve beneficiada, pues las candidaturas de centroizquierda aparecen subrepresentadas”, enfatizó Mauricio Morales, quien además agregó que el Frente Amplio figura en las comunas “más sofisticadas”, y por eso, “Cadem le da más votación a Beatriz Sánchez que el CEP o Adimark”.

El investigador además explicó que las comunas rurales no incluidas son lugares donde se registra mayor participación electoral.