Los hechos comenzaron el 25 de agosto, cuando en una página de Facebook se hizo un llamado a atentar contra la vida del seremi de Transportes Metropolitano, Matías Salazar Zegers, tras una discusión relacionada con el conflicto entre taxistas y Uber.

Durante la semana pasada, el Ministerio del Interior se querello contra quienes resulten responsables de las amenazas. Además, según señala la acción judicial de Interior, “el día 5 de septiembre, un día después de la detención de varios taxistas por tener bloqueados los accesos al aeropuerto de Santiago protestando contra las aplicaciones móviles de transportes, aproximadamente a las 10.00 horas, la asesora del hogar de la casa del seremi, al salir a abrir el portón principal del domicilio, vio a una persona escondida detrás de unos arbustos”.

Según agregan, la persona en cuestión miraba sospechosamente a la residencia y, “al percatarse que había sido visto, corrió y se subió a un taxi que se encontraba estacionado en la entrada del pasaje, y luego este vehículo se retiró velozmente del lugar”.

En el recurso se relata otro episodio de acoso que sufrió la autoridad durante el mismo día. Ocurrió cerca de las 17 horas, cuando caminaba por la calle Amunátegui junto a un asesor de la ministra de Transportes y Telecomunicaciones, según consigna La Tercera. Un taxista disminuyó la velocidad, comenzó a insultar al seremi y luego aceleró para intentar atropellarlo. Al no lograr su objetivo, se dio a la fuga del lugar sin ser identificado.

La querella está presentada por los delitos de amenazas y atentado contra la autoridad y solicita al Ministerio Público buscar las cámaras de seguridad del sector donde ocurrió el intento de atropello.

Al respecto, Matías Salazar reconoció que “efectivamente se interpuso una querella por hechos que estimamos graves y esperamos que la fiscalía haga su trabajo de ubicar a las personas que cometieron estos ilícitos y sean debidamente sancionados”.