Un grupo de representantes de la Federación de Estudiantes de la Universidad Católica (FEUC) se reunió afuera del Hospital Clínico UC, que está ubicado en la calle Marcoleta –atrás de la Casa Central de la universidad– para rechazar la atención que la entidad le está brindando al ex sacerdote Fernando Karadima, quien el viernes pasado sufrió un infarto y fue internado en el recinto.

De acuerdo a los antecedentes, el pasado lunes fue intervenido, permanece internado y su estado es de gravedad, aunque está controlado, según informó el arzobispo de Santiago, Ricardo Ezzati.

Los estudiantes contrastaron la situación con la tajante oposición que ha mostrado la institución frente al proyecto de despenalización del aborto por motivos valóricos y su anuncio de no realizar procedimientos de interrupción del embarazo cuando la ley entre en vigencia, amparados en la objeción de conciencia institucional que contempla la iniciativa.

En 2010, el ex sacerdote de la parroquia El Bosque fue declarado culpable por la iglesia de abuso sexual a menores con violencia y abuso de su potestad eclesiástica. Por eso, el sacerdote se encuentra desde marzo en el Hogar de Ancianos San José, de las religiosas de la Congregación de Santa Teresa Jornet, cumpliendo la condena que dictó El Vaticano.