Desde su posición de delantero, defendió los colores de equipos como el Mónaco, en el París Saint-Germain de Francia, en el Milan de Italia o en su propia selección, a la que entregó 22 goles en 60 partidos. Es único Balón de Oro africano (1995) y considerado el mejor jugador de la historia del continente.

George Tawlon Manneh Oppong Ousman Weah, más conocido como George Weah, de 51 años, tiene más cerca que nunca la presidencia de la República de Liberia.

En primera vuelta, celebrada el pasado 11 de octubre, Weah  ya logró imponerse al sustituto de la presidenta africana Ellen Johnson-Sirleaf, Joseph Bokai, actual vicepresidente del país. Este miércoles enfrentará el balotaje decisivo. Con su rival comparte el hecho de descender de los pueblos originarios y no de los esclavos libertos en que 1842 fundaron Liberia con el apoyo de Estados Unidos. Los americanos se alzaron como la elite del país y han gozado hasta ahora de ciertos privilegios.

Pese a que una gran parte de los liberianos lo vieron como ajeno al mundo político, un punto a favor en un país donde los políticos suelen ser asociados a la corrupción y la deshonestidad en general, al mismo tiempo se le reprocha su escasa preparación para ejercer altos cargos.

Otra de sus ventajas es que fue uno de los principales actores para que la comunidad internacional pusiera fin a las guerras civiles que acecharon el país entre 1989 y 2003, y que se saldaron con casi 700.000 muertos, en un país de 4,5 millones de habitantes. De hecho, también es muy popular entre los jóvenes y entre aquellos que no se han visto beneficiados por el progreso de Liberia tras las guerras civiles.

Desde 2014 ejerce como senador por el distrito de Monserrado con un 78 por ciento de los votos, aplastando a su rival, Robert Sirleaf, el hijo de la entonces presidenta Sirleaf, quien fue Premio Nobel de la Paz en 2011. Su desafío pasa ahora por cambiar su escaño del senado por la silla presidencial.