A tres días de que se publicara en el Diario Oficial la ley de aborto en tres causales, el Ministerio público recibió la primera denuncia relacionada a esta materia.

Una menor de 13 años que sufrió una fuerte dolencia estomacal fue trasladada desde un poblado de Chiloé hasta un recinto médico privado en Castro. Tras los exámenes, los médicos pudieron determinar que la menor estaba embarazada a raíz de una violación. Debido a esto se abrió una investigación a cargo del fiscal jefe de Castro, Enrique Canales.

Este caso tenía todas las condiciones para que fuera aplicada una interrupción del embarazo. Los tribunales autorizaron este procedimiento cuando se obtuvo el consentimiento de la madre de la niña, según informa La Tercera.

Sin embargo, el juez de familia ordenó determinar las semanas de gestación debido a que el límite para interrumpir el embarazo en una menor de 14 años “podrá realizarse siempre que no hayan transcurrido más de 14 semanas de gestación, según indica la ley. La niña, según los peritajes, tenía 11 semanas y tres días, por lo cual se debía actuar con urgencia.

No obstante, el Servicio de Salud de Chiloé informó que no había en los recintos hospitalarios de la zona, facultativos dispuestos a realizar el procedimiento.

Los profesionales del hospital de Castro señalaron que no se podía interrumpir el embarazo, puesto que aún no está listo el reglamento del Ministerio de Salud que establece los protocolos para aplicar la ley. Mientras que, el director del hospital, Ricardo Salazar, señaló que no recibieron ninguna solicitud para practicar un aborto a una menor.

Fuentes relacionadas al área de la salud en la región explican que en el hospital de Castro no cuentan con los implementos necesarios para aplicar el sistema de aspiración manual endouterina, una de las técnicas para interrumpir un embarazo, y que tampoco lo tienen los otros hospitales de la zona.

No obstante, esto fue rebatido por otros médicos de la región, debido a que podrían utilizar el fármaco Misoprostol, que disminuye sus riegos si se aplica en un recinto hospitalario con las condiciones adecuadas.

A pesar de todo esto, la menor fue trasladada a Santiago por una gestión de la Subsecretaría de Redes Asistenciales. En la capital, la menor fue atendida en el hospital San José, donde pudieron aplicar el aborto.

Actualmente, se esperan los resultados del peritaje de ADN para identificar al responsable tras la querella por violación interpuesta por el Servicio Nacional de Menores.