En nuestro país no existe una ley que sancione la violencia contra las mujeres de modo explícito ni que abarque otras violencias que éstas sufren a diario. El único instrumento disponible para denunciar malos tratos y agresiones machistas en el ámbito doméstico es la ley de violencia intrafamiliar (VIF).

Sin embargo, la violencia trasciende el ámbito familiar y está presente en todos los espacios de la sociedad y la cultura. Ésta va desde las descalificaciones, el abuso sexual, agresiones sexuales en la vía pública, en las escuelas, universidades, pasando por la prohibición del aborto, el maltrato en los centros de salud, la publicidad sexista, las brechas de sueldo, entre otros casos.

Las denuncias se pueden realizar en los Juzgados de Familia, Carabineros, la Policía de Investigaciones o el Ministerio Público. Si no se posee evidencia de violencia física, o la denuncia es por violencia sicológica o económica, el mejor camino es el juzgado de familia.

Si existe una constatación de lesiones, es decir un documento que certifique la agresión física, o en el caso de amenazas de muerte, se puede hacer la denuncia respectiva en el tribunal de familia o directamente en las fiscalías del Ministerio Público.

Hay distintos tipos de violencias contempladas en la ley de violencia intrafamiliar:

Violencia Física: Golpes con los puños o con objetos contundentes, quemaduras, patadas, cachetadas, empujones, etc.

Violencia psicológica: Insultos, humillaciones, gritos, intimidación, amenazas de agresiones físicas, amenaza de abandono, reclusión en el hogar, amenaza de llevarse a hijos/as, etc.

Violencia sexual: Forzar física o psicológicamente a tener relaciones sexuales o forzar a realizar actos sexuales humillantes o degradantes, etc.

Violencia Económica: Negar o condicionar el dinero necesario para la mantención propia y/o de las hijas o hijos, extorsión, apropiación de los bienes y/o sueldo.

Para realizar la denuncia basta con el testimonio de la persona afectada. Sin embargo, si existe violencia física se recomienda asistir a un centro de salud para constatar lesiones. En el centro médico se debe solicitar el documento que certifique las lesiones, porque esto es un medio para probar las agresiones.

La denuncia puede ser realizada por la persona afectada o cualquier persona que conozca los hechos, sea este un familiar, una amiga o un vecino/a, incluso lo/as funcionarios públicos tienen el deber de denunciar. También existe el derecho a solicitar que la identidad del denunciante permanezca en secreto.

Para aclarar dudas puedes llamar al Fono Violencia 800 104 008, este es anónimo y atiende todos los días las 24 horas. También puedes llamar al 149 Fono Familia de Carabineros para denuncias y orientación.

Más información en el sitio web de la Red Chilena contra la Violencia hacia las Mujeres.