18:30 – Hay cosas que no cambian

Bajo de la micro en la vereda norte de la Alameda. Supuse que, a raíz de la expectación generada por la visita de Pepe Mujica al acto de cierre de campaña del candidato oficialista, estaría la escoba en la avenida principal. Cuestiones de tráfico y altas concentraciones de gente. Pero todo lucía como cualquier otra tarde en el centro de Santiago a la altura de la casa central de la Universidad de Chile: personas saliendo del trabajo, comerciantes ambulantes vendiendo chiches, jóvenes con uniforme escolar. A la distancia, los andamios del escenario y los parlantes interrumpen la vista. No es cualquier otra tarde. El sol aún pega fuerte desde el poniente y hace mucho calor.

Camino hacia el Paseo Bulnes, lugar donde el “Presidente de la gente”, como reza su eslogan, convocó a sus adherentes de la Fuerza de la Mayoría, tercera encarnación de la otrora Concertación. Pero de mayorías, nada todavía. Al ojo, cien personas rodeaban las instalaciones del escenario. De ellas, por lo menos treinta ondeaban, furiosas, la bandera roja del Partido Comunista. “Puta que son disciplinados”, pensé. Entre todas ellas, un tímido estandarte azul resaltaba en su soledad. Conteo total de demócratas cristianos: 1.

La gente comienza a ubicarse entre las estatuas de José Miguel Carrera y Bernardo O’Higgins, las que fueron reunidas en agosto del 2010, durante el gobierno de Sebastián Piñera, en un acto de reencuentro simbólico de los próceres. “Si bien es cierto que en vida se enfrentaron con pasión, a veces con violencia, tienen dos cosas en común que los une más allá de esas diferencias: primero, su profundo, apasionado e incondicional amor por la patria, y también, porque los dos se ganaron el cariño, el respeto y la gratitud del pueblo chileno”, sostuvo Piñera en esa ocasión. En el liceo me enseñaron que esos dos se odiaban a muerte, pero qué pueden hacer al respecto, si están muertos. Oigo el compás de una batucada al mismo tiempo que aparece un muñeco gigante entre la futura multitud. El conglomerado puede cambiar de nombre, pero sus formas siguen siendo las mismas desde 1990.

Adherentes de Guillier en el Paseo Bulnes / Agencia Uno

19:00 – Michelle Bachelet, presente

Aprovechando que la presencia policial todavía es escasa, avanzo por Bulnes en dirección sur a ver si encuentro a algún avispado que esté vendiendo cerveza en lata. En la parte delantera, los puestos de agua y bebida estaban repletos. Si por el mismo precio podía comprar algo más refrescante, por qué no. Al cruzar Zenteno, llama la atención un toldo y un pendón que invita a firmar para ser apoderado por Guillier este domingo. A su lado, puestos y puestos de mercadería de izquierda se disponían de acuerdo a la demanda: primero, los imanes y stickers de Violeta Parra, Víctor Jara, Pablo Neruda; segundo, libros de Ernesto Sábato, Julio Cortázar, los diarios del Che Guevara; tercero, joyería inspirada en la iconografía mapuche; cuarto, jockeys amarillos con el texto “No + AFP”, y así. Aparecen, también, lienzos de distintos municipios “con Guillier”. Recuerdo el revuelo de estos días respecto del supuesto intervencionismo desde los órganos oficiales a favor del candidato oficialista, pero imagino que en el acto de cierre del otro candidato debe estar ocurriendo algo similar. Encuentro lo que buscaba. “$900 la chela, señorita”, me dice. Ni en Bellavista, en la madrugada, cobran eso por 350 cc.

Sentada en los pastos de Bulnes, ya con mi lata en la mano, noto que hay un grupo de escolares haciendo lo propio por ahí cerca. Salvador, uno de ellos, viste la polera del Instituto Nacional y observa, curioso, lo que está pasando. Tiene 16 años, cursa segundo medio y es militante de las Juventudes Socialistas. “Vine porque me parece interesante constatar en persona el fenómeno Guillier. Es bonito ver a la gente reunida en torno a esta causa y que estemos conscientes de que Piñera representa un retroceso”, cuenta. De fondo, se oye cómo los animadores del evento, los actores Carolina Arredondo y Alejandro Goic, dan inicio al evento. Se demoran menos de cinco minutos en nombrar a Michelle Bachelet. Salvador tampoco tarda en hacerlo: “La señora Michelle ha logrado demasiadas cosas y no podemos arriesgarnos a perderlas”. “Pero tú no votái”, le digo. “Sí, ese es un tema… pero aquí estoy con mis amigos de la militancia, del Nacional y del [Liceo] 1. Hay que apoyar igual”.

19:30 – Piñera y sus malos modales

Entre las conversaciones escuchadas a la rápida mientras recorro el lugar, el tópico más repetido es Pepe Mujica. El líder político uruguayo, efectivamente, era el invitado más esperado de la tarde. Carolina Arredondo, desde el parlante, insiste en que el evento está dirigido a todo el espectro político que no es la derecha: centro-izquierda, demócratas, progresistas. Uno de los jingles de Alejandro Guillier también hace énfasis en lo último: el candidato periodista, congresista y progresista. La primera banda invitada, Conpazz Ensemble, anima la jornada con el ritmo jazz flamenco. Uno de sus integrantes es hijo del candidato. Toca flauta traversa, se llama igual que él y se parece harto, según veo en la pantalla gigante. Huele fuerte a marihuana. Los animadores saludan a cada partido de la Fuerza de la Mayoría. Al nombrar al Partido Comunista los aplausos, que casi ni se oían, se tornan rabiosos. Si asumimos que por cada bandera hay un militante, el conteo total de demócratas cristianos, a esta hora, asciende a 10.

Wilma (57) es dueña de casa y está en el acto junto a su esposo Óscar (73). No es miembro de ningún partido, pero afirma que asistió al evento sólo por convicción. “Soy hija de obreros, estuve 16 años exiliada en Argentina, y Guillier es la opción que tenemos para defender los avances que han hecho de Chile un país más o menos decente”. Considera que la gratuidad en la educación ha de ser defendida con uñas y dientes este domingo. “No podemos permitir que un hombrecito que no es empresario, sino un especulador, nos arrebate esta victoria”, indica. Otros adjetivos que usa para referirse a Piñera son: poco pulido, tosco, egocéntrico. La señora es tajante cuando de malos modales se trata.

El candidato en su discurso / Agencia Uno

20:00 – Comunistas y cristianos con Guillier

Siguen las bandas La Regia Orquesta y Las Torcazas, entonando versiones de clásicos de la cultura de izquierda, si es que puede llamarse así, compuestos por los hermanos Parra. Esos que sonaban en las teleseries de TVN en los ’90. Contra todo pronóstico, a esta hora se ven —se notan— varias banderas de la Democracia Cristiana. Más de diez. “Tal vez era cierto que Mariana Aylwin es sólo un caso aislado”, pensé. Me acerco a Roxana López (53), militante del partido desde que tiene 12 años a preguntarle qué opina sobre el apoyo dividido a Alejandro Guillier desde su colectividad: “Voto por él para que no salga Piñera, aunque su programa tiene hartas cosas buenas. Para mí, lo más importante es el fin del sistema previsional que tenemos hoy, junto con la condonación del Crédito con Aval del Estado. En la primera vuelta voté por Carolina Goic, una mujer muy decente. Ahora nos toca apoyar al candidato de la mayoría”. “¿Y Mariana Aylwin?”, insisto. “Ella… a ver, en la Democracia Cristiana, ante todo, respetamos a las personas. Por ejemplo, yo soy una mujer muy católica y en un principio no estaba de acuerdo con la ley de aborto en tres causales, pero entendí que es una norma necesaria y que, al final, la decisión es personal de acuerdo a esas tres razones. Soy humanista, soy cristiana, y creo que cada uno tiene derecho a pensar lo que quiere… pero en la DC estamos todos con Guillier, sin duda”. Anuncian la entrada de Inti Illimani al escenario. “Cuál de los dos”, me pregunto.

Patricio Quevedo (37) ondea una bandera del Partido Comunista mientras corea con fuerza “El pueblo unido jamás será vencido”. Al terminar la canción, me cuenta que lleva sólo un año militando en el partido, luego de una larga búsqueda personal por un grupo donde se sintiera representado. “Fue el único partido que entendió mis ganas de aportar a la causa de la revolución”. “¿Cómo se hace la revolución hoy en día?”, le pregunto. “Se hace este domingo votando por Alejandro Guillier. Ya no estamos en los ’60. Ojalá fuera así. Él no viene del mundo político y eso me parece bien, porque encarna los desafíos de Chile y la lucha del pueblo”. Insiste en que la decisión del comité político del PC fue tomada consultando a las bases, y que lo más importante es que se está votando por un programa de gobierno: “cuando el candidato dice que le va a meter la mano en el bolsillo al empresariado, lo encuentro muy justo. La derecha sigue creyendo que Chile es un país donde la gente no piensa. Cómo vamos a ser tan tontos de entregarle La Moneda a una persona como Piñera”.

20:45 – Mujica, el rockstar

Pepe Mujica ya está en el escenario. “Cuando uno apuesta por el todo o nada”, dijo al recordar su pasado tupamaro, “en general [el resultado final] es nada”. La gente aplaude con fuerza. Los argumentos para no votar por Sebastián Piñera que más se escuchan son dos: uno, el programa de gobierno de la continuidad oficialista; dos, el buen carácter de Alejandro Guillier. Pese a las críticas sobre su falta de entusiasmo, lo cierto es que la gente se refiere a él con cariño. Esto se constata en el momento en que él sube a la tarima. “Se ve bien en la tele”, dice una señora. El candidato, por su parte, ruge: “no es tiempo de tibiezas ni medias tintas”.

Entre las banderas de cada partido, aparece una con seis colores. Iván Capetillo (32) es quien tiene el tubo de pvc que la levanta. Es activista del Movimiento por la Diversidad Sexual (MUMS) y cree que es fundamental avanzar hacia una nueva constitución que garantice el fin de la discriminación y mayor inclusión de las minorías sexuales en la vida pública. “No entiendo a las personas de la comunidad LGBT+ que votan por Piñera. Valentina Verbal, por ejemplo, publicó una carta hace poco con las razones por las que marcará por él y encuentro que es un completo absurdo todo lo que dice. En general, ese perfil es el de una persona poco informada. Los gays, lesbianas y trans que votarán por la derecha no tienen mucho conocimiento sobre lo importante que son las garantías de nuestros derechos. Ellos votan por la forma. Buscan asimilarse de este modo, en vez de luchar por nuestras diferencias”. dice.

José ‘Pepe’ Mujica, el rockstar de la jornada

21:30 – Famosos en la Cancha VIP

Tomo Como Rey, una de las bandas que forman parte de la “nueva cumbia chilena”, entona canciones que celebran el componente anecdótico del alcoholismo a la vez que “los famosos” empiezan a salir de la cancha VIP del evento. Me topo de frente con Pepe Auth, figura emblemática del Partido por la Democracia. Rescata el apoyo de Pepe Mujica y lo antagoniza con Sebastián Piñera quien, a su juicio, “representa la connivencia entre el dinero y la política. La impresión de que el dinero importa mucho más que la felicidad. Él sigue cobrando el viático a la vez que habla sobre quitarle grasa al fisco. Eso revela su mezquindad, su calidad de persona. Esta elección es un cruce de caminos posibles para Chile, pero también es una elección sobre la calidad humana. Guillier y Piñera están en dos polos opuestos y Chile tiene que elegir teniendo esto en cuenta”. Juan Carlos Meléndez Mackenzie, conocido como “Palta” Meléndez, también estuvo presente en el acto de cierre de campaña. Famoso por su imitación de Salvador Allende, firmó en marzo de este año por el Partido Radical. “Ganamos este fin de semana con una diferencia de 30 mil votos”, predice. Y agrega: “Hay que votar por Guillier por su humanidad y compromiso social. Desde la ciudadanía ya estamos chatos de los abusos, legitimados por la constitución de Pinochet”.

Se ven también figuras que no militan en la Fuerza de la Mayoría. Alberto Mayol a lo lejos, Jorge Baradit un tanto más cerca. Este último sostiene que “sin duda, es la gratuidad universal la principal reforma que hay que defender este domingo votando contra Piñera. Hay una frase muy buena de Guillier que dice ‘no hay que crecer para educar, sino educar para crecer’. La puerta para el desarrollo y la dignidad es la educación”. “¿Y qué le dirías a los indecisos de, por ejemplo, el Frente Amplio?”, pregunto. “Es una tradición, en la izquierda, andarse midiéndola para ver quién la tiene más roja, para ver quién vive más cerca o más lejos de Plaza Italia. Alguna vez tenemos que poner en práctica eso de que el pueblo unido jamás será vencido. El progresismo debe unirse para mantener la ruta hacia los avances en este país”.

Ministras Claudia Pascual, Paula Narváez y subsecretaria Lorena Fries en el cierre de campaña / Agencia Uno

Roxana Pey da unas vueltas en el lugar, sin rumbo fijo. Pese a la polémica en la que estuvo envuelta el año pasado cuando fue destituida de la rectoría de la naciente Unviersidad de Aysén, la académica rebelde, cercana al Partido Comunista, igualmente fue convocada al comando de Guillier para esta segunda vuelta. “Con Michelle Bachelet avanzamos mucho en los derechos de las mujeres, pero también en ordenar la política. El fin del sistema binominal, y la separación del dinero y la política son medidas que determinaron los resultados de la primera vuelta y han posibilitado este respiro que representa el Frente Amplio. Esta es la inauguración de una nueva sociedad, en términos democráticos. Por eso, en este momento, Guillier representa la posibilidad de la consolidación de la ciudadanía como actor político. Menos cúpulas y más democracia”, apunta.

La Cancha VIP está casi vacía, mientras el público del fondo corea “arriba de la pelota, arriba de la pelota”. El público asistente, de acuerdo a la información oficial, sumó 30 mil personas. Resuenan las palabras del candidato oficialista durante su discurso: “este es el gobierno que quiero construir con ustedes, el gobierno de la gente. Quiero ser Presidente de Chile porque tengo un sueño de país, quiero un Chile sin abuso ni colusión, donde las familias de Chile puedan desarrollarse en plenitud”.

Comentan unas señoras al marcharse, revisando un volante de campaña: “¿Viste que Guillier es buen mozo?”. No sé si hubo 30 mil personas, pues la muchedumbre abarcó sólo hasta calle Tarapacá, pero es cierto que todas ellas, de todos los partidos que integran la Fuerza de la Mayoría, independiente si es el programa o la persona, están convencidas de que cualquier opción es mejor que Piñera.

Imagen aérea del cierre de campaña