Giras y shows a lo largo de Chile, Argentina y México y el lanzamiento de “Bomba Nuclear”, un EP que reúne cuatro canciones de sus anteriores discos y los presenta en una renovada versión cumbia son algunos de los hitos que marcaron el 2017 de Pedropiedra.

Ya ha pasado casi un año y medio desde que el músico de 39 años presentó “Ocho” (2016), su producción más reciente –y la cuarta en su carrera como solista–, que suena prácticamente como un homenaje al rock latino, y que lleva ese título precisamente porque está compuesto por ocho canciones. El disco marcó una gran temporada para el solista: fue recibido con elogios de la prensa, una serie de postulaciones en los premios Pulsar y su single, “Todos los días”, llegó al número 40 entre las canciones más tocadas en Chile.

Pero por estos días, ya más alejado de esa etapa y con la energía que lo caracteriza, Pedro Subercaseaux (su nombre original) está componiendo temas para un próximo disco y explorando nuevos sonidos. Un adelanto es lo que mostrará en su show de cierre de año “Noche buena con Pedropiedra”, que presentará este sábado en Matucana 100 y donde estará acompañado de la banda de bachata Vicente Cifuentes y Los Buenos Momentos.

De hecho, en conversación con El Desconcierto, cuenta que últimamente su mirada ha estado inclinada hacia los sonidos más locales y adelanta que es posible que su próxima producción incursione en esos ritmos más movidos, como en sus inicios en Tropiflaite y Yaia, cuando experimentó en la música tropical, reggae y calipso. También adelantó que se quiere alejar un poco del rock, que hubiera considerado retirarse si su música “sólo hubiese sido escuchada por cuicos” y que no estaba en Chile, pero que su plan era votar por Alejandro Guillier.

1. Buscando sonidos latinos y un productor

“Desde el disco ‘Ocho’ que yo siento que mi música empezó a agarrar más sonoridades latinas y me encanta que sea así, se ha dado de manera súper natural. Hablando mi carrera solista, porque yo siempre he estado por ahí medio metido pero nunca me he tirado. Pero yo encuentro que está bueno dar ese giro de buscar sonoridades de acá y no estar tanto replicando sonidos de afuera, dejar de trabajar solo con antecedentes gringos y explotar mi grupo de devotos de estas latitudes”, cuenta Subercaseux.

Para él, el asunto también pasa por lograr identificación con su público: “En el fondo, yo creo que estoy sacándole un poquito de rock a mi música, hacerla más local porque me interesa que se escuche acá, mis planes no son ir a romperla a Estados Unidos”, explica, aunque también agrega que el sonido que tendrán sus próximas canciones aún no está definido porque, por primera vez en su carrera, quiere trabajar con un productor que lo guíe. “Quiero como un cómplice, que alguien me diga ‘lo que tenís que hacer tú es esto'”, explica.

2. Más taxistas y guardias, menos zorrones

En 2016, cuando Pedropiedra lanzó “Ocho”, contó que por esos días uno de los asuntos que le complicaba era que, a pesar de su crecimiento, aún sentía que estaba en la categoría de “artista emergente”, pero hoy, con el reconocimiento del disco y con la grabación de “Abrazo de gol” para el Canal del Fútbol (CDF), cree que eso ha cambiado.

“Siento que, de a poco, me he ido haciendo conocido a pulso en esferas más allá de Twitter, o de lo que es más hipster, o de lo que es Santiago, y estoy súper contento por eso. Encuentro que es notorio por el tipo de gente que llega a las tocatas, lo que es bacán. Tratar de entrar en el público más normal posible es lo que más me gustaría. Me he dado cuenta que ahora me conocen taxistas o guardias, y se siente distinto a cuando te saluda un zorrón”, dice.

De hecho, explica que traspasar las barreras de edad y de clase es uno de los temas que más le interesa. “Sería muy frustrante mantenerme atrapado y yo creo que me haría plantearme el abandonar. Si es que fuera solamente un bufón de cuicos, de todas maneras“, reconoce.

Por eso, uno de sus principales desafíos es alcanzar la simpleza en las canciones y tratar de acercarse a la canción popular. “Es una prueba súper tentadora con uno mismo, no por fama ni por plata, sino que para llegar más a la gente. Yo siento que mis letras se han ido decantando con el correr de los discos, y creo que en el camino del samurái del compositor, lograr la simpleza es el camino a seguir”.

3. Ser papá: una trampa de la naturaleza

Uno de los temas que inevitablemente marcó al músico fue el nacimiento de Gerónimo, su primer hijo, que hoy tiene cuatro años, y a él le siguió Ramón, de uno, lo que lo ha hecho cambiar la forma en que trabaja en la música.

“Antes mis horarios eran súper libres, y ahora ya no, me tengo que despertar todos los días a una hora, tengo obligaciones que hacer, entonces cuando trabajo, saco cosas más concretas. Tengo dos horas y las aprovecho a concho. Antes podía tener una tarde y no alcanzaba a hacer lo que saco ahora en dos horas”, cuenta.

También ha reconocido que desde entonces dejó de fumar marihuana para componer música. “Yo creía que no iba a poder, pero he hecho ene canciones así como limpio y está muy entretenido en verdad. Es como conocerte una faceta distinta y también pasa por un tema de crecimiento”, cuenta. En la conversación evita nombrar “el material” porque estaba con su hijo al lado.

Y agrega que desde que fue padre “el mundo para mí se divide entre las personas que tienen hijos y los que no tienen hijos. Como que mi vida se trata mucho más de eso que de la música, desde que nacieron. El espacio que ocupan en tu cabeza y lo que te importa, ser un buen padre, hacerla bien, no cagarla, lo que pasa aunque uno no quiera. Es inevitable, es como una trampa de la naturaleza”.

4. “Si hubiera podido votar, lo iba a hacer por Guillier”

Estaba finalizando una gira por México el día en que en Chile se votó la segunda vuelta presidencial, pero confiesa que “si hubiera podido votar iba a votar por Guillier, pese a que no me calentaba nada de nada”. Ahora, con los resultados ya conocidos espera de la próxima administración que “ojalá que se acuerden de todas las promesitas y todos los ofertones a la hora de gobernar. En el fondo el gobierno tiene que moverse por la gente que tiene menos, no de personas como yo”.

En cuanto a sus preferencias en política, reconoce que “siento mucha comprensión y sintonía por ejemplo cuando veo a Gabriel Boric hablando”. Y sobre el Frente Amplio afirmó que “encuentro que tienen muy buenos líderes y lo veo como un muy buen proyecto a futuro y que llegó el momento de consolidarse, pensando más pa adelante. Los vicios de la política los van a terminar teniendo igual si es que no los tienen ya, eso es inevitable”.

5. Denuncias de acoso sexual de músicos: caiga quien caiga

Uno de los temas que afectó a varios nombres de la música fue la ola de denuncias que surgió a partir del escándalo de Harvey Weinstein. Y el plano local no quedó exento de dicha polémica, que fue denunciada a través de una serie de reportajes de POTQ.

Subercaseaux se muestra partidario del fenómeno y dice que “es lo mejor que puede pasar, y que caiga quien caiga no más”, pero agrega que no se ha hecho partícipe de la discusión en redes sociales porque “hay muchos santurrones, pero para que quede claro, condeno las agresiones enérgicamente”.

“Las mujeres han avanzado demasiado en la integración a lo largo de miles de años y las cosas van a terminar pasando más temprano que tarde yo creo. Antes todos los papás le pegaban a los niños y era normal, y ahora casi ninguno le pega porque está demostrado que los hueones después quedan traumados, o qué sé yo. Mientras más casos salgan, seguramente menos van a ir pasando”, finaliza.