Hace pocos meses, una de las obras que fue más celebrada por el Ministerio de Obras Públicas fue la inauguración del nuevo Puente Maipo, ubicado al sur de la Región Metropolitana y que une el Gran Santiago con comunas como Buin y Paine. Sin embargo, a poco tiempo de eso, ahora los residentes que viven alrededor de la obra tienen una nueva preocupación: entre los escombros y microbasurales aparecieron una serie de tubos de sangre que son parte de desechos hospitalarios.

Los vecinos del sector han manifestado su alerta ante la situación y ante la posibilidad de que ellos o sus hijos puedan verse contagiados de alguna enfermedad o infección presente en las muestras. De hecho, en el mismo sentido, el Seremi de Salud Metropolitana, afirmó a 24Horas que se trata de “una situación de riesgo, porque esto corresponde a residuos hospitalarios especiales, que pueden contener agentes patógenos de distinta intensidad. Por lo tanto, constituye un riesgo para las personas”.

Además, Miguel Araya, alcalde de Buin –comuna en que se encuentra ubicada la obra– aseguró que esta no se trata de la primera vez que se encuentran excedentes hospitalarios en los extensos 33 kilómetros de carretera que posee la comuna.

Debido a lo anterior, y debido a que este tipo de residuos deben ser procesados de manera distinta a la basura, desde la Seremi de Salud se inició una investigación para determinar el origen de estos tubos de sangre.