Los escándalos sexuales que involucran a sacerdotes católicos, lamentablemente, no son novedad. Menos aún para las altas autoridades de dicha fe. En el documental “Mea maxima culpa: Silencio en la casa de Dios”, se sugiere que El Vaticano guarda pruebas sobre abusos a menores perpetrados por sus parroquianos, por lo menos, desde el siglo IV. A la opinión pública, sin embargo, le costó asumir esta realidad.

En Chile, el destape de los abusos de Fernando Karadima fue el puntapié inicial para el desmantelamiento de estos secretos. De la mano de la denuncia de James Hamilton en televisión abierta, muchos otros se atrevieron a romper el silencio y acusar a sus agresores, amparados por la sotana y la institución clerical, que en este país aún es muy poderosa. Otros casos emblemáticos involucran al padre José Andrés “Tato” Aguirre y el sacerdote de los Legionarios de Cristo, John O’Reilly. Nadie imaginó, eso sí, que tales denuncias alcanzarían a una de las figuras católicas más respetadas en la historia contemporánea del país, Cristián Precht.

La periodista Andrea Lagos narra con precisión todas las aristas del caso en “Precht: Las culpas del Vicario”, traspasando los límites del género biográfico. Abarcando desde los primeros días del sacerdote en la iglesia, hasta sus últimos años como residente de la Casa del Clero, cumpliendo la sanción de cinco años sin poder ofrecer misas, la autora se adentra en el contexto del denunciado y sus víctimas. Además, se hace cargo de la importancia política del sacerdote, sin obviar su rol en la defensa de los derechos humanos durante la dictadura como vicario de la Vicaría de la Solidaridad entre 1976 y 1979.

El Vaticano determinó la culpabilidad de Precht. Este año concluye su castigo, por lo que pronto podrá volver a oficiar misas y sacramentos. Al final del libro, él señala que prefiere morir “antes de dejar de ser cura”. La suma de los testimonios de los afectados, las cartas del Arzobispado y el propio Precht, quien accedió a ser entrevistado por la autora para ofrecer su versión de las cosas en esta publicación, hacen de “Las culpas del vicario” una valiosa fuente sobre el comportamiento de la Iglesia Católica en estos casos, develando las trabas que existen para denunciar los abusos, las opacidades en los procesos y la falta de un protocolo que permita juzgar a los sacerdotes culpables en la justicia civil.

Precht: Las culpas del vicario
Andrea Lagos
Editorial Catalonia
240 páginas
Precio de referencia: $14.900