Su nombre es Daniel Bulacio.

Comenzó a abusar de su hija cuando ella tenía apenas siete años. Durante más de dos décadas la violó. Ella tenía casi 30 años cuando se atrevió a hablar, a denunciar a su padre abusador.

Lo hizo ante médicos comunitarios, en la zona de Santiago del Estero, una provincia al norte de Argentina. Ayer, por fin vio justicia: Quien fuera catalogado por la prensa local como el “monstruo de Villa Balnearia” fue condenado a 12 años y 8 meses de prisión.

“Abuso sexual con acceso carnal gravemente ultrajante agravado por el vínculo”, fueron las palabras dictadas por el tribunal contra el hombre de 58 años.

Según el relato de la víctima, la situación se agravó cuando tenía solo 11 años, pues su madre y su hermano fueron expulsados de su casa por su padre. Entonces, estando los dos solos, las violaciones aumentaron. A los 14 años dio a luz por primera vez.

Los ocho hijos que tiene la joven son producto de las constantes violaciones de su padre.