“Agradezco a mi profesor jefe, al director, al asistente social, a mi familia que está acá conmigo. Mi familia es todo y discúlpenme por haberles fallado”, fueron las palabras que dio Marcos Díaz, un joven de tan solo 21 años que representa una de las historias más emocionantes de los miles que rindieron la PSU y se disponen a enfrentar una nueva etapa en sus vidas.

Resulta que Marcos es un interno de la cárcel de Castro. Ayer, según publica Radio Bío Bío, obtuvo su licenciatura de cuarto medio. Y lo hizo con honores, pues obtuvo un promedio 7.0 en la escuela para adultos del Centro de Detención Preventiva de la capital de la isla de Chiloé.

Al pronunciar las palabras de agradecimiento y disculpas para su familia, Marcos Díaz rompió en llanto. “No me importa por qué estás condenado joven, lo importante es que finalizaste la educación media y lograste un excelente puntaje en la PSU. Tu familia te ha acompañado y se ve que son personas de sacrificio”, aseguró el director de la escuela, José Rodríguez.

Ahora Marcos estudiará en la Universidad de Osorno debido a su buen rendimiento en la PSU.