Un policía muerto y otros cuatro heridos fue el saldo que dejó un tiroteo en los suburbios de Denver, Colorado. Dos civiles también salieron heridos en el ataque.

Los policías llegaron a la casa tras haber recibido una denuncia por violencia de género. Por su parte, el tirador fue abatido por otros agentes en el lugar y según indican las autoridades “ya no es una amenaza”, consigna El País.

Aún no se ha revelado la identidad del hombre que disparó contra los policías, y también se desconoce la gravedad de las lesiones de los heridos, que han sido trasladados a hospitales de la ciudad.

Los hechos tuvieron lugar en Highlands Ranch, un municipio a 28 kilómetros al sur de Denver. Tras el tiroteo, las autoridades llamaron a los vecinos a no salir de sus casas y que estuvieran alejados de las ventanas de exterior. También se habilitaron refugios para personas que no pudieron permanecer en sus casas.