Se acaba una larga historia para una revista emblemática en Chile: Punto Final anunció que la próxima edición impresa del 8 de marzo (n°893) será la última de la publicación. Una noticia que entristeció al gremio periodístico y a los lectores.

“Hemos tenido una gran reacción de mucha gente, comunicándose, solidarizando, ha sido muy bonito. Nos ha sorprendido la reacción de los lectores”, sentenció Francisca Cabieses, subdirectora de la revista.

En la última edición de Punto Final, su director Manuel Cabieses informará oficialmente acerca del cierre. Antes de ello, han preferido no pronunciarse al respecto.

“En realidad esto trascendió pero fue una circular que se mandó ayer a los colaboradores y redactores. La última edición de Punto Final será el 8 de marzo, y creo que el director no querrá hablar ni decir cosas antes que se les informe a los lectores a través de la última edición de la revista”, explicó la subdirectora.

Aunque el cierre aún no es oficializado, su fin es inminente y provoca una reflexión acerca de la concentración de los medios y el nulo espacio y apoyo con el que cuentan este tipo de publicaciones en Chile. Con una trayectoria de más de 50 años, la revista supo sobrevivir al fin de la dictadura, planteándose siempre como un medio crítico y alternativo, en sintonía con los movimientos sociales.

El teólogo Álvaro Ramis fue una de las figuras que se han pronunciado ante la noticia, sentenciando que “representa el cierre de un medio alternativo que tiene una larguísima trayectoria, que ha sobrevivido a etapas muy duras: sufrió el cierre con el Golpe de Estado, fue reconstruido en clandestinidad, volvió a circular en democracia pese a las grandes dificultades. Se abrió paso porque tuvo a plumas muy relevantes que pudieron contribuir a su calidad”.

Punto Final se fundó en septiembre de 1965 por Mario Díaz y Manuel Cabieses. Ligada en un comienzo al Movimiento de Izquierda Revolucionaria, vivió la censura de la dictadura militar y se vio obligada a funcionar desde el extranjero. En 1989, tras el fin del régimen militar, apareció nuevamente en el país y sobrevivió -como una excepción- a la compleja situación mediática que ofreció la transición a la democracia