El día lunes 26 de febrero se realizaron tres concentraciones simultáneas en Antofagasta, Valparaíso y Santiago, en las afueras de la Inspección del Trabajo de cada región y del Ministerio del Trabajo, respectivamente.

Esta acción coordinada fue organizada por diversos sindicatos, dirigentes sindicales, activistas y dirigentes estudiantiles de las tres regiones: el Sindicato Orica, Sindicato Interempresa del Ferrocarril- perteneciente al poderoso grupo Luksic-, dirigentes del comunal de Antofagasta del Colegio de Profesores, Sindicato Komatsu Reman, la Constramet, parte de la directiva del estamento funcionario del ex Pedagógico, Sindicato GAM, Sindicato Starbucks, entre otros.

El objetivo de la movilización conjunta fue visibilizar una serie de despidos antisindicales que se vienen desarrollando en la ciudad de Antofagasta, donde han sido despedidos más de 100 trabajadores de Minera Escondida; además del dirigente sindical Nicolás Bustamante, del Ferrocarril Antofagasta Bolivia. A esto se suma la desvinculación de Javier Andrades, delegado sindical de la fábrica Orica, y los despidos y reubicaciones de más de 70 docentes municipales, entre ellos el despido de la profesora y delegada sindical, Daniela Avilés, de la Escuela Patricio Cariola.

Quienes formamos parte de esta campaña nacional por el #DerechoAlTrabajoEstable denunciamos que son ataques “quirúrgicos” contra activistas o dirigentes sindicales, motivados por el interés de los empresarios de debilitar las organizaciones de los trabajadores, envalentonados por un ambiente favorable al gran empresariado producto de la próxima llegada de Piñera al gobierno.
Por estos motivos, y porque el derecho a trabajar y a no ser despedidos por motivaciones políticas o sin razón alguna es una cuestión mínima, es que vemos necesario organizarnos y seguir desarrollando acciones. Esta es solo una “primera probada” del ánimo que instalará la derecha en el país. Otra muestra de lo mismo son los intentos del piñerismo por sacar adelante el proyecto de la minera Dominga, todo por favorecer a los empresarios. Y, por lo mismo, debemos saber hacerle frente, impidiendo que sigan despidiendo de esta manera, y luchando por el reintegro de los compañeros y compañeras.

De fondo, vemos que un camino de unidad en la acción entre organismos sindicales como la CUT y el resto de las centrales, federaciones y sindicales; de Derechos Humanos, Federaciones estudiantiles; activistas y organizaciones políticas de izquierda,, para hacer frente a los despidos, muestra un camino para, más de conjunto, enfrentar los planes de la derecha en el gobierno y defender nuestros derechos. Única forma de poder profundizar el camino comenzado el 2011 cuando instalamos nuestras demandas como estudiantes y, posteriormente, el movimiento de mujeres con #NiUnaMenos o los trabajadores reunidos en #No+AFP.

Por estos motivos celebramos la acción coordinada del 26 de febrero, pero vemos que es insuficiente. En esa línea es que hacemos un llamado y una invitación a que continuemos fortaleciendo esta campaña.

En particular, le decimos al Frente Amplio y a sus tribunas parlamentarias que se sumen a esta batalla, para fortalecer la lucha en solidaridad con las y los despedidos. En estos momentos urge la mayor y más amplia unidad para hacerle frente a una situación tremendamente injusta que, sino luchamos por detener, puede convertirse en un problema mucho mayor que una serie de despidos focalizados.


Candidato a diputado por el distrito 10