“Han pasado muchos años en Chile para que el Estado reconociera a las personas transgénero. Ahora vamos a afrontar un nuevo gobierno, uno muy conservador que será un retroceso. Por eso, espero que el premio amplifique el mensaje y ayude a dar relevancia a un asunto urgente”.

Sebastián Lelio, director de ‘Una Mujer Fantástica’, con el premio Oscar en la mano, reabría así el debate en torno a la Ley de Identidad de Género, que lleva por años tramitándose en el Congreso aún sin resultado.

Tanto Lelio como la protagonista de la película, Daniela Vega, han presionado para la tramitación de la ley desde que se volvieron mundialmente conocidos debido a la película, mensaje que repitieron cuando fueron recibidos por Michelle Bachelet en La Moneda. Ese día, junto a ellos, estaban los productores de la película, los hermanos Pablo y Juan de Dios Larraín, de Fábula.

Pues bien, con la nueva administración de Sebastián Piñera y el reciente anuncio de que la Ley de Identidad de Género será una de las prioridades, quien quedó a cargo de liderar el proceso desde el Ejecutivo no es otro que el nuevo ministro de Justicia, Hernán Larraín, el padre de los hermanos Pablo y Juan de Dios.

Los hermanos Larraín se han alejado de las opiniones políticas de su padre, históricamente ligado al pinochetismo –con su recordada defensa a Colonia Dignidad– y al conservadurismo chileno. Otro de los grandes éxitos de Fábula es ‘No’, la película de Pablo Larraín que rememora el plebiscito de sacó del poder a Augusto Pinochet.

Cambio de urgencia

Fue la vocera de gobierno, Cecilia Pérez, quien anunció que será Hernán Larraín quien liderará la iniciativa, así como el proyecto de matrimonio igualitario, incluido en el acuerdo de solución amistosa suscrito entre el Estado de Chile y el Movilh, a raíz del caso de la jueza Karen Atala.

Pese al anuncio, hubo un cambio fundamental. El gobierno de Bachelet le había dado suma urgencia a la tramitación, lo que obligaba al Senado a discutirlo en las próximas semanas. El de Piñera, en cambio, cambió la urgencia a “simple”. Esto significa que queda en entredicho las fechas en que se discutirá.

Cuando se discutió en primera instancia en el Senado, el ahora ministro de Justicia mantenía un escaño en la Cámara Alta. En una de sus intervenciones, se mostró a favor de eliminar toda referencia al concepto “identidad de género” de la ley: “No se necesita ni requiere para avanzar el contar con un concepto que lo que genera son ambigüedades grandes”, afirmó.