Como una muestra de una “persecusión política” en su contra calificó el concejal de Maipú Ariel Ramos (PC) la solicitud que presentó la alcaldesa de la misma comuna, Cathy Barriga, ante el Segundo Tribunal Electoral de la Región Metropolitana para removerlo de su cargo por notable abandono de deberes.

El argumento en el que se basa la petición es un hecho que se remonta a enero pasado: de acuerdo a su relato, estaban en plena sesión del Concejo Municipal cuando Ramos se retiró “en una acción completamente inmotivada y antojadiza”, justo antes de que el grupo procediera a votar la adquisición de camiones para Smapa (Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado).

“Yo no estoy en disposición de seguir estando en este concejo, si la alcaldesa no está. Yo creo que el ejemplo y la responsabilidad debe partir en su persona”, dice el texto que habría señalado Ramos, quien luego agregó que “no es la primera vez que la alcaldesa se retira dejando puntos en la tabla presentes”. En esa ocasión, Barriga se retiró antes de que la instancia finalizara para acudir a una mesa de trabajo con Aguas Andinas en la planta La Farfana.

El escrito de la municipalidad además agrega que la ausencia de Ramos gatilló la suspensión del concejo, que no pudo hacer la votación acerca de la compra de camiones porque quedó con falta de quórum y así el municipio “no pudo ejercer una compra, la que resultaba fundamental para cumplir una necesidad básica de la comunidad local, la cual en este caso es la de suministrar agua potable a los vecinos”.

Ante lo anterior, el Comunal Maipú del Partido Comunista señaló –a través de un texto difundido por la diputada Karol Cariola– que la solicitud “representa un claro intento de amedrentamiento a las labores de fiscalización que la ley otorga a las y los concejales“.

“Consideramos que la acusación de ‘notable abandono de deberes’ presentada contra el concejal comunista carece de fundamentos en los hechos y sólo busca desviar la atención pública frente a la actitud negligente de la gestión de la alcaldesa, que impidió incluso conseguir el respaldo de las y los concejales para para la aprobación del Presupuesto Municipal 2018”, agregaron desde la agrupación.

Además, condenaron los actos de Barriga por “deslegitimar el rol del Concejo Municipal” y sus “malas prácticas”, entre ellas, “sus reiteradas ausencias, arrebatos, además de la displicencia frente a las solicitudes de información de las y los concejales”.

De acuerdo a la Ley de Municipalidades, se considera que existe notable abandono de deberes cuando “el alcalde o concejal transgrede, inexcusablemente y de manera manifiesta o reiterada, las obligaciones que le imponen la Constitución y las demás normas que regulan el funcionamiento municipal; así como en aquellos casos en que una acción u omisión, que le sea imputable, cause grave detrimento al patrimonio de la municipalidad y afecte gravemente la actividad municipal destinada a dar satisfacción a las necesidades básicas de la comunidad local“.

Ramos y Barriga tienen un historial de desencuentros: en mayo de 2017, junto a los concejales Erto Pantoja (PPD) y Marcela Silva (PS), Ramos acudió hasta la Contraloría para pedir la salida de Barriga de la municipalidad dado que “no entregó la cuenta pública correspondiente”. El hecho se desarrolló luego de que, el día anterior, se conociera que Barriga le cortó el micrófono a Silva en plena sesión del Concejo, hecho que fue difundido precisamente por Ariel Ramos.