Tras 15 años de encarcelamiento, este martes, la salvadoreña Maira Verónica Figueroa Marroquín recuperó su libertad luego de que el Estado le conmutara la pena por “homicido agravado”.

La conmutación se aplicó “en el sentido de sustituir la pena principal de treinta años de prisión, impuesta por el Tribunal de Sentencia de Ahuachapán por la de quince años”, de acuerdo con la resolución de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y el acuerdo del Ministerio de Justicia, ratificado por el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, quien consideró los argumentos presentados por la CSJ sobre la condición de analfabetismo y pobreza de Maira cuando ocurrieron los hechos por los que fue procesada.

Según informó la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto Terapéutico, Ético y Eugenésico, en 2003, la joven, entonces de 19 años, experimentó un parto extra hospitalario en la casa de donde trabajaba como empleada doméstica. Tuvo una fuerte hemorragia por lo que fue trasladada al Hospital Nacional de Chalchuapa, donde fue detenida y acusada de haberse provocado un aborto. Posteriormente, la Fiscalía General de la República, al constatar el avanzado estado de gestación de Maira y no poder calificar los hechos ocurridos como aborto, cambió la tipificación del delito por homicidio agravado.

La organización conoció el caso de Maira en 2013 y empezó a estudiar su expediente para defender y comprobar su inocencia desde las instancias legales. En 2014, presentaron la solicitud de indulto para ella y 16 mujeres más que fueron procesadas y condenadas a penas de 12 a 40 años de prisión, después de que experimentaran partos extra hospitalarios y/o emergencias obstétricas. Estos casos han sido ampliamente conocido como “Las 17”, entre ellas también estaba Teodora Vásquez, quien también fue puesta en libertad recientemente, luego de que la Corte Suprema de Justicia conmutara su pena.

En 2017 la Agrupación solicitó la conmutación de la pena argumentando que no se escuchó la versión de Maira y que se irrespetó la presunción de inocencia. Otro de los argumentos expuestos fue que Maira no tuvo una defensa adecuada, pues en la audiencia inicial el abogado de oficio abandonó la sala y Maira debió declarar sin su presencia. Luego, para la audiencia en el Tribunal de Sentencia, le nombraron otro abogado defensor, el mismo día que se celebraba el juicio, todo ello vulneró su derecho a la defensa.

El Salvador sigue siendo, junto a Nicaragua, Honduras, Haití, Surinam, Andorra y Malta, uno de los pocos países del mundo que mantienen una prohibición absoluta del aborto, y desde 1997 tiene una de las leyes más severas para las mujeres que aborten y para quienes las asistan.