La dirección del liceo secundario de Parkland (Florida), donde el pasado 14 de febrero murieron 17 personas por un tiroteo, decidió entregar mochilas transparentes a sus alumnos y alumnas para que se pueda identificar a simple viste que no llevan objetos peligrosos.

Los jóvenes reaccionaron con quejas por la falta de privacidad que supone esta inédita medida. “A no ser que sean anti-balas, yo no me siento mucho más seguro”, tuiteó Cameron Kasky, uno de los alumnos más visibles del grupo de Parkland que lanzó el movimiento contra las armas Never Again [Nunca Más]. Para burlarse de la nueva norma de seguridad, Kasky fue este martes al instituto con su mochila transparente llena de tampones.

El estudiante Alfonso Calderón también arremetió en redes sociales contra la innovación: “Esto es un chiste. Las mochilas transparentes no van a hacer nada. Necesitamos control de armas”.

Sin embargo, para director del colegio, Ty Thompson, ésta es una medida provisional entre otras para asegurar el colegio hasta que se determinen nuevas reglas permanentes. Thompson afirma que se está tratando de afrontar la situación con “sentido común”. En una carta que envió a los padres explicando para que se le daba la nueva mochila a sus hijos, explicó: “Es una prueba para ver cómo funciona. El proceso será muy similar a cuando entras en un evento deportivo, en un concierto o incluso en Disney World”.

Pese a los reparos de los alumnos, la mayoría de los docentes respaldan la medida, según dijo a la prensa local el profesor de Historia Americana, Greg Pittman.

Además, el liceo Stoneman Douglas ha implementado otras medidas de seguridad com reducir los accesos para los alumnos o aumentar los agentes de la Patrulla de Carreteras en el colegio.