El anuncio que este lunes hizo el presidente, Sebastián Piñera, sobre las indicaciones al proyecto de Ley de Migraciones y de los decretos administrativos que aplicará sobre la actual Ley de Extranjería para abordar “las urgencias” en materia migratoria, han producido una lluvia de reacciones desde la oposición y la sociedad civil.

Este martes, diputados y diputadas del Frente Amplio, junto con representantes de organizaciones de migrantes, presentaron su posición sobre las medidas conocidas ayer.

Claudia Mix (Poder) subrayó que el anuncio es una “nueva decepción” y criticó que el gobierno “sacara la discusión del Congreso”. Mix dijo que “se ha construido y diseñado una ley que es excluyente y no inclusiva, que ha dejado afuera a la sociedad civil”. Y agregó: “Es una ley que castiga, que pone en un estigma de delincuentes, de personas que vienen a aprovecharse de nuestro país [a los migrantes]”. A la vez, la parlamentaria anunció la creación de una comisión que incorporará al Consejo Consultivo Nacional de Migraciones.

Por su parte, Gonzalo Winter (MA) fue contundente al señalar que “este es un proyecto equivocado” y se preguntó “con quién conversó este proyecto el presidente Piñera”. Para él, “las diferencias entre una nacionalidad y otra hablan de que no hay enfoque de derechos humanos, sino de un país que pretende hacer negocios con el fenómeno migratorio”. Winter subrayó que “se ha confundido eficiencia con torpeza, ya que el proyecto dará paso a expulsiones sin el debido proceso y a la trata vía visas consulares”.

Desde RD, Catalina Pérez, quien además es integrante de la comisión de Interior, lamentó “la visión utilitarista de la migración, según nacionalidad o título profesional” de la nueva normativa, y agregó que “el gobierno ha errado respecto de la forma de plantear el camino”. Preguntada sobre un ejemplo de las propuestas frenteamplistas en materia migratoria, respondió que si bien era necesaria la creación de un Servicio Nacional Migrante, éste no tendría que depender del Ministerio Interior, sino que tendría que ser “multifactorial y multisectorial”, vinculado también a Salud, Educación y Trabajo.

Finalmente, Tomás Hirsch (PH) dijo que las medidas de Piñera “van en contra de la mirada de futuro y de mundo abierto a distintas cultura, etnias y naciones”. Y calificó de “muy preocupante” que este gobierno actúe “de espaldas a la gente y al debate publico”.

En el turno de las organizaciones de migrantes, el presidente de la Coordinadora Nacional Migrantes, Rodolfo Noriega, denunció que el anuncio de ayer fueron “meras indicaciones [al proyecto de 2013] de carácter cosmético para quedar bien con oposición”. Noriega tildó al proyecto de “selectivo, que restringe el derecho a migrar” y que fomenta “un sistema fracasado que genera irregularidad migratoria”.

Noriega, quien dijo que hacer estos cambios por decreto “contraviene sistema legal vigente”, fue enfático en señalar que “haber derogado la visa temporaria por motivos laborales retrotrae el tema migratorio a al menos 10 años, y que precarizará las relaciones laborales porque el trabajador migrante dependerá de voluntad de empleado, y estará obligado a aceptar condiciones indignas para acceder a condiciones de regularización”.

El dirigente afirmó que las organizaciones están estudiando la constitucionalidad de estas medidas y que actuarán también en contra del cierre del Consejo Nacional de Migraciones.

José Campot, activista de Movimiento Acción Migrantes, cerró la ronda de reacciones lamentando que “no se consultó a nadie ni se dijo nada” sobre estas intenciones tan inmediatas y reclamó que es necesario que “el tema migratorio marque una política de Estado” y llamó a las autoridades a aprovechar “la oportunidad” de elaborar para Chile una ley migratoria “moderna”.