La primera vez que Apache (Larry Rada) se subió a un escenario en Chile, hace cinco años, lo hizo con un pasamontañas diseñado con la bandera de Venezuela y una cara de payaso. Al frente suyo tenía a un compañero con la misma máscara. Ambos se dieron un fuerte abrazo, se desenmascararon y empezaron a animar la noche.

—Desde las laderas de volcán , ¡Apache y el Can!

Una verdadera marea se produjo en el público al ritmo de canciones como “Stop!”, que habla del abuso de poder de los policías, o “Ready”, que transmite un mensaje más de calle: “Nadie se mete ni pa’ ayudar a la señora, que la roban sola, porque cualquiera tiene una pistola”. Era el show de dos de los raperos venezolanos más destacados a nivel latinoamericano, Apache (Larry Rada) y Canserbero (Tyrone González).

Cuatro años después, en el festival God Level 2017, Apache volvió a presentarse. Esta vez, la presencia de Canserbero fue a nivel simbólico, ya que a finales de 2015 había sido encontrado muerto al caer bajo extrañas circunstancias del edificio en el que residía. Canserbero se ha convertido en una leyenda para el rap latinoamericano y Apache recuerda a su amigo en cada show.

—Siempre le hacemos un homenaje, eso será de por vida — asegura en conversación con El Desconcierto.

—¿Qué recuerdas de esa experiencia de haber grabado en conjunto el disco Apa y Can (2013)?

—Fue una experiencia muy brutal. Ese disco salió en ¿qué? ¿Doce días? Nos instalamos en la biblioteca de Kpú, que nos mostró unas instrumentales. Nos dijo “veamos qué sacamos” y ese día grabamos como tres temas hasta la madrugada y ahí dijimos que mejor aprovechábamos y sacábamos un disco completo. Can tenía buena vibra y humor, a pesar de que la gente pensaba que era muy oscuro. Siempre era creativo, pendiente de bromear y enfocado en su trabajo. Cuando salimos a las giras la gente lo recibía con un furor impresionante.

—Tenían estilos muy diferentes.

—Ese fue como el gancho del proyecto. Él blanco, yo negrito, el con la voz gruesa, yo con la voz más aguda, ambos del mismo tamaño. En tarima era como que la gente dijera “no entiendo bien esta mezcla, ¡pero me gusta bastante!”.

—¿Cuáles fueron las principales enseñanzas que te dejó?

—Disciplina, enfoque, ir siempre más allá sin quedarme con lo que hay, leer e indagar. Fueron muchas cosas buenas que siempre tenemos presentes. Cuando falleció fue un momento muy triste, nos agarró a todos “fuera de base”, desprevenidos. Por eso tratamos de siempre mantener su legado en cada show.

—Otro tema que has señalado que te enseñó es lo de los haters (odiadores). Uno de los temas de tu último disco “Ahora o Nunca” (2017) habla de la polémica que se generó por acusaciones de estafa a la familia de Canserbero.

—Lo digo ahí en el tema, mucha gente me decía “Apache es cierto lo que están diciendo de que le robaron a Canserbero”. Empezamos a indagar con Kpú y la familia de Can todo lo que estaba pasando, y ahí fue cuando nos enteramos de esta gente de República Dominicana que había contactado a personas de Maracay para llevarle un contrato falso al papá, hacerle firmar para trabajar con la música de ellos. Nos enteramos de todo eso y yo me tomé unos dos o tres meses para investigar el tema para no ponerme a hablar sin saber. Luego me interné con todo lo que sabía y fue cuando lancé En Defensa Propia. La gente no lo esperaba porque había pasado un tiempo, creía que era verdad porque no me había pronunciado. Pero ahí dejamos claro lo que estaba sucediendo y además le lanzamos a los haters que se dedicaron a criticar sin saber.

—Las redes sociales también juegan su parte ahí.

—Por supuesto, el mal uso que les dan. Escuchan un comentario y se ponen (hace gesto de escritura desesperada en un celular). Te das cuenta que detrás están chamitos de trece o catorce años que no saben nada de la vida y destrozan a las personas sin saber. Así que: “Por desbloqueaos están bloqueaos, por haber apoyado esa sinvergüenzura te juro que conmigo están vetaos” (estrofas de En Defensa Propia).

—¿Cómo recuerdas tus inicios en el hip hop?

—Yo empecé como BBoy (bailarín de breakdance), íbamos a una plaza todos los fines de semanas donde se reunían raperos, bailarines, grafiteros. Se armaban las pollas de freestyle, entonces yo escuchaba y me llamaba mucho la atención cómo improvisaban. Llegaba a la casa a practicar encima de otros beats. Escuchaba Method Man, Eminem, DMX, me pasaban bastante música y empezaba a practicar. Además veníamos del Caribe, mi papá es de Barlovento, gente afrodescendiente, mi madre también de otras costas, por lo que yo siempre escuchaba tambores, ritmos salseros, entonces lo llevo en las venas.

—¿Qué te parece el rap y el hip hop de esa época comparado al de ahora?

—Antes era un poco más puro. Era una época donde todo estaba empezando a florecer, había muchas agrupaciones en Venezuela: La Corte, Vagos y Maleantes, Guerrila Seca, nosotros con Cuarto Poder. Uff había bastantes agrupaciones. Eventos no tan masivos pero todos los fines de semana, mucha buena vibra con la gente compartiendo mucho. Hay muchos que abortaron la misión, o migraron a otras fusiones también, se está escuchando mucho el trap en Venezuela. Hay artistas haciendo rap, pero pocos.

– ¿Qué opinas del trap?

—Coño, yo creo que es un estilo de música que llegó y no se puede ignorar. En el disco Ahora o Nunca lanzamos un trap combinado con reggae llamado “Aquí vivo yo” con Neutro Shorty, pero siempre haciéndolo con nuestra esencia. Hay gente que lo rechaza por las letras y el contenido, pero hay gente que no escribe de solo esas cosas. Hace poco también tiré un tema llamado “Química sexual”, que tiene algunos elementos de trap, y salieron mil personajes a decirme: “¡Noo Apache te vas a pasar al trap!”. ¡Por favor! Si quieren escuchar rap véngase un poquito más atrás con otros discos, ahora estamos yendo acorde a los tiempos, pero a nuestro estilo.

—Hay artistas de trap con letras algo denigrantes para la mujer, ¿cómo ves esas letras más violentas?

—No soy quién para criticarlos tampoco, porque no sé como viven ellos. Si eso es lo que viven, de qué otra cosa van a hablar. Yo trato de hacer homenajes, tratarlas siempre con respeto. Tengo familia, una hija y una esposa. Claro que puede haber machismo, hay temas que no lo hacen de la manera en que deberían hacerlo. Ven que los de arriba están haciendo eso y entonces dicen “voy a hacerlo también”, dejándose llevar por la moda. No es la vuelta tampoco.

—¿Qué mensaje transmite Ahora o Nunca? Hay temas muy políticos, como “Basta”.

—Es que siempre nos hemos pronunciado en contra de esos actos. Hemos sido voceros del barrio, de la sociedad, de la gente. Tratamos siempre de señalar los actos inhumanos y también aportar algo nuevo a la sociedad para que se siente cabeza y piense en frío antes de pronunciarse tan visceralmente. En este tema Basta hago críticas constructivas, también por la situación que se vive actualmente en Venezuela que está afectando a gran parte de la población y hoy ya se ha salido de las manos.

—¿Cómo definirías esa situación?

—Es muy fuerte, hay muchas fugas de talentos también, gente por todos lados del mundo buscando trabajo, buscando progresar. Es un tema político en que ya no sabes el trasfondo que hay en todo eso tan oscuro. Trato de opinar hasta cierto punto porque uno no sabe en realidad lo que está sucediendo. Pero la gente que está ahí no lo está haciendo bien, le ha fallado mucho al pueblo. Eso se ve reflejado en las calles, en los trabajos.

—Acá en Chile, e incluso a nivel latinoamericano, en las campañas políticas los sectores de derecha han instalado el discurso del miedo “nos vamos a convertir en una segunda Venezuela”.

—Bueno qué te puedo decir, son cosas que pasan. Así como dicen eso, hay otras personas que hablan bonito del país cuando lo conocen con sus paisajes y se dan cuenta de que no solo está lo malo, sino que también ven el otro lado. Son opiniones de cada quien.

—¿Tú sigues viviendo ahí?

—Ahorita estamos trabajando afuera, también tenemos familias, niños y tal. Nos salió esta oportunidad en Medellín, conocimos a unos productores y aprovechando la situación que se estaba pasando nos fuimos. Así como yo, casi todos los raperos que han podido salir han estado emprendiendo nuevos proyectos en otras partes del mundo para desde ahí ayudar a sus familias.

—¿Qué cosas rescatarías de la Venezuela actual?

—Los valores, el respeto, la convivencia y la conciencia, aunque se han ido perdiendo. La gente en la calle te grita por todo, se entiende que es por la misma tensión que hay y que se ha creado. Hay que empezar desde cero con la mentalidad, a darle duro a la mentalidad. Eso es un trabajo de años. Rescato el calor humano que nos caracterizaba, la buena vibra, los paisajes. Todo lo malo lo echaría afuera.

—¿Y a nivel de políticas públicas? ¿Cómo ves el tema del acceso a la salud, la educación?

—Claro, todo eso es importantísimo, pero son tantas cosas que se han perdido que es un trabajo de años. (Empieza a rapear) “No pedimos nada, educación, salud, alimento y una buena entrada, que nos sirva pa’ convivir, salir adelante y seguir viviendo de forma honrada”. Son cositas que he venido escribiendo.

—¿Se te ha obligado a posicionarte políticamente?

—Siempre hemos sido nosotros los que marcamos nuestra posición. Algunos quizás quieren que nos involucremos más de lleno, pero hay que tener mucho cuidado con lo que vas a decir, nunca sabes qué hay más allá, si están todos alineados. Tienes que estar adentro para saber lo que está sucediendo.

Archivo Birdman Records

Apache se presentará junto a Movimiento Original hoy viernes 13 en Valparaíso en el Ele Bar y mañana sábado 14 en Santiago en el Club Chocolate. Las entradas se pueden conseguir en Ticketmundo.

El rapero asegura que sus shows en Chile serán un “híbrido de distintas cosas”. A ratos canciones del disco “Lo Necesario”, pasando por los trabajos “Apa y Can”, “Original Combination” y “Ahora o Nunca”. También asegura que habrá canciones nuevas y un show de bailarines. “Es un viaje, empezamos alegres arriba con algunas cosas de conciencia, luego le damos a temas fuertes. Es aproximadamente de una hora, una corista que es mi esposa Thaire Music. Es un muy buen show”.