A un mes de su estreno en el Congreso, la diputada Ximena Ossandón (RN) ya explica sus posturas frente a debates controvertido, como la discusión sobre la Ley de Identidad de Género, de la que adelanta que “puede que termine votando por el mal menor”.

La parlamentaria, al igual que su hermano Manuel José Ossandón, han manifestado sus intensos reparos con la iniciativa debido a que son Opus Dei. Sin embargo, ella marcó distancia con la ofensiva que inició su compañera de coalición Jacqueline Van Rysserlberghe (UDI). “Entiendo lo que piensa Jacqueline, pero he sido muy enfática en decir que yo nunca hubiera partido un diálogo amenazando con el TC”, dijo en conversación con La Segunda.

Entre las iniciativas de las que ha participado Ossandón durante su primer mes, llamó la atención al formar parte de la bancada “anti Carter”, que llegó hasta el Consejo de Defensa del Estado (CDE) para pedir que investigue al alcalde de La Florida, y que también estaba integrada por los diputados del distrito 12 Miguel Crispi (RD) Pamela Jiles (PH) Amaro Labra (PC) y Camila Vallejo (PC).

Ella asegura que tiene buena relación con varios parlamentarios de oposición y los valora como interlocutores: “En la DC tenemos a Matías Walker, a Jorge Sabag y a Miguel Ángel Calisto. Veo también a Pamela Jiles –nos llevamos muy bien– y creo que Gabriel Boric y Giorgio Jackson son tremendos diputados, hay que reconocer que hacen bien el trabajo. También le reconozco muy buen trabajo a Alejandra Sepúlveda, a Carmen Hertz (PC), a Karol Cariola. No quiere decir que esté de acuerdo, pero no tengo problema en acercarme y plantear proyectos”, relató.

Sin embargo, también dijo que aún no sabe bien qué pensar sobre uno de los conglomerados: “Estoy en un análisis del tema del Frente Amplio. A veces son capaces de estar contra todo, más totalitarios de lo que uno espera, pero también capaces de sentarse en la mesa de las comisiones que el presidente Piñera convoca, donde están de buena fe, para aportar. Como que son desconcertantes, a veces”, explicó.

También dijo que es algo parecido a lo que pasa con Evópoli, sus compañeros de coalición en Chile Vamos, pero con “la diferencia es que Evópoli siente que pesa mucho más de lo que pesa”.

Finalmente, con respecto a la actitud que ha adoptado su hermano durante el último tiempo ante el gobierno de Piñera detalló que “no es que lo tengan dominado, comprado, ni nada; está apoyando a un gobierno que toma las banderas de la derecha social”.

“El ossandonismo está sumamente latente. A mí se me acerca muchísima gente contenta con esta nueva actitud de Manuel José de apoyar al presidente. Por eso, Ossandón es una carta presidencial sumamente válida. Sería sumamente potente que SP le pasara la banda a Manuel José, porque ahí tendríamos por primera vez una derecha madura”, cerró.