Felipe Gálvez, cineasta chileno conocido por el montaje de cintas como “Princesita” (Marialy Rivas) y “Nunca vas a estar solo” (Álex Anwandter), estrenará su nuevo cortometraje “Rapaz” en La Semana de la Crítica de Cannes.

En ella, el realizador local retrata con crudeza una detención ciudadana, ritual colectivo que se ha vuelto común dentro de Chile, donde un grupo de transeúntes capturan a un ladrón callejero y lo torturan antes de que llegue la policía.

Registrada como si fuera grabada desde un celular, “Rapaz” resulta una mordaz crítica a la sociedad chilena, invitando a reflexionar sobre la violencia y los comportamientos humanos en situaciones límite, con un elenco compuesto por figuras como Roberto Farías (El Club, Neruda, No), Andrew Bargsted (Nunca vas a estar solo) y Ernesto Meléndez (Las Plantas), y tras la producción de Giancarlo Nasi, de Quijote Films, y Fernando Bascuñán de Productora Planta.

El Festival de Cine de Cannes se llevará a cabo entre el 8 y el 19 de mayo y “Rapaz” es el único cortometraje latinoamericano seleccionado para la Semana de la Crítica.

Gálvez aseguró que le acomoda el formato de cortometraje, ya que este es su tercer proyecto del mismo tipo como director: “El primer corto que hice, Silencio en la sala, está basado en una situación autobiográfica y me dejó muy contento, pero con el segundo corto que hice no quedé satisfecho con el resultado, creo que lo hice por hacer y no movido por una necesidad profunda. Es por eso que pasaron varios años hasta que yo pudiera descubrir qué quiero hacer, qué me gusta y qué me apasiona”.

El director reveló que la idea partió tras el hallazgo de una cuenta en Youtube llamada “Detenciones Ciudadanas 2.0”, donde hay registro de más de cien capturas del mismo estilo en Chile.

“Lo que pasa es que casi todos los videos son verticales, grabados con la cámara del celular. De hecho, los diálogos del cortometraje también están inspirados de esos videos, me senté a ver y a anotar situaciones, casi todo lo que se dice en el corte viene de esa referencia y me pareció que también había que respetar el formato vertical”, explicó.

En este escenario, el cortometraje se posiciona como una forma de “explorar ese morbo por ver situaciones violentas. Y también reflexionar sobre lo que ocurre ahí, los personajes que emergen. Por ejemplo, el típico maletero que da una patada, y que empieza a generar la tensión de si alguien más va a comenzar a pegarle al ladrón. Tiene algo de sensacionalista, pero es muy real, es el fiel reflejo de lo que pasa en la realidad”.

Además, Felipe Gálvez sostuvo que “la gente está muy enojada con lo que pasa en el Sename (Servicio Nacional de Menores), pero si encuentran a ese mismo menor de edad en la calle robando, prácticamente lo matan. Hay una violencia muy cruda y verdadera en una detención ciudadana, y quería llevar esa violencia a la pantalla, proponer una reflexión sobre lo que está pasando”.