Fue el 29 de diciembre de 2017 cuando la Asociación Nacional de Fútbol Profesional despidió a Alicia Palacios luego de, asegura, más de 37 años de servicio y con una propuesta de indemnización que bordeó los $8 millones, por lo que en marzo pasado presentó una demanda por despido injustificado, nulidad del despido y prestaciones contra la ANFP.

La mujer de 73 años asegura que trabajó desde los ’80 de forma irregular en la cocina de Juan Pinto Durán y que su contrato recién se firmó en los ’90. Entre los personajes con quienes forjó una de las relaciones más estrechas fue con Marcelo Bielsa, quien le comunicó su decisión de partir previo a la conferencia de prensa del 4 de febrero de 2011, e incluso, ya fuera del país le envió como presente un cheque con $10 millones para que concretara su sueño de arreglar su dentadura.

Asegura además que su rol en Pinto Durán era tan conocido que incluso “inspiré un personaje en la serie ‘12 días que estremecieron Chile: La renuncia de Bielsa’, de Chilevisión, instancia en la cual la actriz Ximena Rivas”.

“Los primeros niños que atendí fueron, por nombrarle a algunos, Elías Figueroa, Carlos Caszeli, Alberto Quintano, Carlos Rivas, Chano Garrido, otro niño que ahora está en Colo-Colo. Los últimos con los que trabajé fueron Claudio Bravo, El Niño Maravilla, Arturo Vidal. Yo trabajaba en la cocina con un compañero que se retiró hace como diez años y que ahora estamos en contacto para que vaya el juicio. Del ’80 al ’90 me pagaban en efectivo, ni con cheque, ni con cuenta bancaria. Pero yo trabajé allí y se puede comprobar. No los quiero molestar, pero yo sé que se pueden acordar de mí”, aseguró a La Tercera.

Alicia relató además que “desgraciadamente, y debo decir muy a mi pesar, que por ignorancia y falta de asesoría en su momento, el día 1 de octubre de 1990 se escritura mi contrato de trabajo, sin reconocer mi antigüedad en la empresa, lo que hoy me ha traído problemas, en especial pensando en la jubilación”.

Específicamente, su solicitud busca que se condene a la ANFP a pagar, por concepto de indemnización $16.629.394 que no se incluyeron en la oferta irrevocable de pago que solo comprendió 11 años de servicio y que se haga un recargo de $7.021.511 por despido injustificado.

En el texto de contestación, la ANFP señaló que la desvinculación es legítima, que ha cumplido con las leyes y que hay jurisprudencia en cambios estructurales de este tipo cuando disminuyen los ingresos de las compañías, como por ejemplo, un caso en que “la empresa ha disminuido lo que denomina sus ‘ventas’, por la pérdida de clientes a los que prestaban servicios, dentro de ellos, Ripley, Lider y Unimarc. Dicha situación constituye una circunstancia objetiva que afecta la actividad de la demandada mermándola”.

Por otra parte, Alicia resiente la forma en que salió de la entidad. “Pedí entrevista con don Arturo (Salah), que fue mi patrón en los ’90, para la Copa América. Le quería decir que yo necesitaba que reconocieran mis años de servicio y que me dejaran trabajar unos dos años más para terminar de pagar mi departamentito. Me lo negaron”, asegura.

Además, relata que mientras no se resuelve la situación se encuentra sin salario, sin finiquito y sin pensión: “Yo, que he trabajado mi vida entera, tuve que ir a la Municipalidad para ver qué hago porque estoy sin pensión. No es justo, por algo me saqué la mugre. El 91 terminaba la cocina, de hervir los paños, a las 2.30 de la madruga y me venía caminando a mi casa. 21 días estuve así, los días de la Copa América”.