La Cámara Federal de Buenos Aires concluyó este viernes que el ex fiscal argentino Alberto Nisman fue asesinado y que este crimen fue una “directa consecuencia” de la denuncia que el persecutor formuló cuatro días antes de su muerte contra la entonces presidenta Cristina Fernández, en el marco del caso AMIA.

Así lo señala la resolución de los jueces Martín Irurzun y Leopoldo Bruglia –jerárquicamente el tribunal se encuentra inmediatamente por debajo de la Corte Suprema– con respecto a los hechos del 18 de enero de 2015, que además repara en que la muerte de Nisman ocurrió “horas antes de ir a exponer ante el Congreso de la Nación”.

Nisman fue hallado muerto en su apartamento de Torres Le Parc, en Puerto Madero, con un tiro en la cabeza, y en específico, con su presentación en el Parlamento buscaba que se investigara a Fernández por encubrimiento con respecto al atentado terrorista perpetrado contra la sede de la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA) en Buenos Aires, el 18 de julio de 1994.

No obstante, el fallo no menciona a Cristina Fernández ni la incluye como parte del plan, pero ordena al juez del caso Nisman que se concentre en la hipótesis del homicidio,”avanzar en la completa determinación de las responsabilidades y la individualización de todos sus partícipes”, y de este modo, respalda la posición que desde el primer día adoptó la familia de Nisman.

El caso Nisman tiene hasta ahora un solo sospechoso, Diego Lagomarsino, un perito informático que trabajaba para Nisman y le entregó el arma con que finalmente fue asesinado. El informático asegura que el propio fiscal le pidió el arma para proteger a sus hijas, sin embargo, el fallo asegura que lo hizo con “pleno conocimiento de lo que ocurriría”.

Eso sí, la justicia no pudo acreditar su participación en el homicidio y los autores materiales aún son desconocidos.