Los niños, niñas y adolescentes de América Latina y el Caribe son víctimas inocentes de calles y carreteras inseguras. En concreto, cada media hora un niño muere víctima de un accidente de tráfico en la región, según datos del informe ‘Calles para la vida: Trayectos seguros y saludables para los niños de América Latina’ que será presentado en el marco del III Foro Internacional de Seguridad Vial Infantil (FISEVI).

El informe, elaborado conjuntamente por Unicef y Save The Children, y auspiciado por la Fundación FIA y la Fundación Gonzalo Rodríguez, ofrece un completo panorama sobre cómo afecta la seguridad vial a la niñez y hace un llamado a los Estados de la región para que se trabaje por el derecho de cada niño y cada niña a tener un entorno sano y seguro donde moverse.

“La región de América Latina y el Caribe alberga la mayor tasa de motorización y desigualdad en el mundo en desarrollo, lo que deja a los niños más pequeños de barrios de bajos ingresos particularmente vulnerables”, aseguró Natalie Draisin, directora de la oficina de América del Norte y representante de las Naciones Unidas de la Fundación FIA. “La región también está dando lugar a soluciones, destacadas en este informe, asegurando que todos los niños tengan los viajes seguros y saludables que merecen”, añadió.

Por su parte, María Fernanda Rodríguez, presidenta de la Fundación Gonzalo Rodríguez, explicó que “desde hace 10 años recorremos el mundo buscando las mejores prácticas, técnicos y socios para empezar a modificar la cultura en nuestra región sobre cómo transportamos a los niños”. “Cuando comenzamos nuestro trabajo, los niños no eran prioridad ni estaban contemplados en las políticas de movilidad y seguridad vial de América Latina. Este informe y la realización de FISEVI, que contará con más de 70 referentes expertos y 300 asistentes, nos demuestran que la situación ha cambiado, y que el camino para una movilidad segura es necesario emprenderlo juntos y unidos”, dijo.

“Las respuestas necesarias para disminuir las muertes de niños y niñas, lesiones y discapacidades debido a los accidentes de tránsito incluyen estrategias legislativas, regulatorias, ambientales y conductuales. Esta respuesta integral debe enfocarse en asegurar que cada niño y niña, cada día, en cualquier lugar, tenga un camino seguro a su escuela, y garantizar que protegemos su derecho a la vida en las calles y en el hogar”, recalcó María Cristina Perceval, directora regional de Unicef para América Latina y el Caribe.

Este reporte, al igual que FISEVI, hace un llamado a la acción en toda la región, en especial a los líderes políticos, para que se trabaje por el derecho de cada niño a tener un entorno sano y seguro donde moverse, y fomenta el apoyo mundial para acabar con esta epidemia evitable que está destruyendo las vidas infantiles.